Ejemplos ?
La seda también la utilizan las arañas para otros muchos fines: confección de capullos para alojar huevos, construcción de redes que lanzan para capturar presas, para transportar el esperma, para englobar las cutículas de las mudas, para tapizar el interior de las galerías que construyen, para construir trampas de caza, para dejarse llevar por el viento, etc.
A. Wolf le aclamó por no dejarse llevar por los prejuicios ni la superstición. Sin embargo, no todos los juicios sobre Herodiano son positivos: por ejemplo, Wolf también dijo que Herodiano tenía una deficiencia en la capacidad crítica, y si bien los autores de la Historia Augusta se sirvieron de Herodiano como fuente, también le censuraron por su parcialidad.
Amanda Murray de Sputnikmusic dijo que lo que Aguilera en verdad demostró con el álbum fue una «doble hipocresía», ya que «si no quieres que la gente te trate como un objeto sexual, no reveles canciones con más carga sexual» y afirmó que su música estaba siendo eclipsada por su imagen, pero expresó que si la gente se dedicara a escuchar seriamente su música y no dejarse llevar por suposiciones, habrían ciertas quejas que serían válidas.
Conocido al comienzo por su nomebre real de Shinmen Takezo, su estilo de combate se basa al principio en dejarse llevar por su instinto y en su desmedida fuerza natural, que poco a poco pule con los encuentros que libra.
El perfil del naipe (Ediciones Dauro. Granada, 2005). Más poemas para dejarse llevar (Junta de Andalucía. Consejería de Obras Públicas y Transportes, 2005).
Por esto, de parecer de su magnanimidad, de su condición y entendimiento y conveniencias en el estado dudoso en que vacilaban las cosas de Roma, no podía César dejarse llevar del parecer del afecto, ni del despeño de su naturaleza, prendiéndolos, y procesándolos y haciéndolos morir.
Tornó a soplar el viento, impeliendo con tanta fuerza los navíos, que no dejó a nadie en sus asientos; y así, le fue forzoso a Carrizales dejar sus imaginaciones, y dejarse llevar de solos los cuidados que el viaje le ofrecía; el cual viaje fue tan próspero que, sin recebir algún revés ni contraste, llegaron al puerto de Cartagena.
No tienen fuerzas para nadar contra la corriente, ni el coraje ni la libertad de espíritu para dejarse llevar, con la conciencia tranquila, por la corriente del tiempo.
A mí me parece que la organización obrera y la organización campesina, han sido particularmente responsables al preferir seguir haciendo el esfuerzo de mantener a la economía estabilizada y de profundizar este esfuerzo en vez de dejarse llevar por una ilusión de aumentos nominales de salarios o de precios de garantía, ya que la inflación de estos años nos ha probado que siempre le han ganado los precios la carrera a los salarios; que quienes se han beneficiado con la inflación son los que más tienen y los especuladores.
Ni tan siquiera hará aquello que ti piensas: dejarse llevar siempre por la corriente de las ambiciones de los asuntos en que está enredado, antes que cuando verá los peligros, las incertidudes, los azares en que se revolcaba, se retirará; no se volverá de espalda, pero irá retirándose despacio hacia lo seguro.
Sin saber cómo explicar todo aquello, al momento se le aquietó el corazón y se le quitó la pesadumbre que tenía. Se resignó simplemente a dejarse llevar por esos misteriosos acontecimientos.
Pero decía YO cuando su amante, loca, extasiada decía NOSOTROS. Sabía dejarse llevar por una mujer de forma admirable. Siempre era lo bastante fuerte como para hacerla creer que era un joven colegial que dice a su primera compañera de baile: «¿Te gusta bailar?», también sabía enrujecer a propósito, y sacar su poderosa espada y derribar a los comendadores.