Ejemplos ?
¡Cuándo serían las doce, señaladas por el paso del tren, para dejarse caer al suelo de golpe y mascar, ya medio dormido de cansancio, el corrusco de pan de maíz!
No intentó, siquiera, rearmarse, enderezando a la alcoba, donde entró por primera vez sin la habitual cortesía, para dejarse caer con desaliento en uno de los sillones.
Y el gaucho que tiene en mano la taba, en postura de tirar, la mira, callado, la hace dar vueltas al aire, tentadora; extiende el brazo, lo retrae, listo ya, pero sin apuro, esperando que don Servando se decida, y, por fin, lo envuelve a éste, con una mirada suave como terciopelo, fascinadora, y don Servando, tomando su resolución, como la toma el pájaro, al dejarse caer en las fauces de la serpiente: -¡Cinco al que tira!
Un bosque concurrido de troncos, que ninguna edad había tumbado, empieza desde un plano e inclinados contempla unos campos; 330 al cual después que llegaron esos varones, parte las redes tienden, sus ligaduras parte quitan a los perros, parte impresas siguen las señales de los pies y desean hallar su propio peligro. Un cóncavo valle había, en el que dejarse caer unos arroyos solían, de pluvial agua.
Al remate, por no manchar su realeza con traspiés y tartajeos, apretaba el pico, se cogía al brazo de su nena y ¡andandito para el campamento!, a dejarse caer contra un albardón y a dormir la borrachera, tan inmóvil como dormirá la muerte en su pirámide Cheops, su ilustre y glorioso antecesor.
Poco tiempo después envió la madre a sus hijas a la aldea para comprar hilo, agujas y cintas, tenían que pasar por un erial lleno de rosas, donde distinguieron un pájaro muy grande que daba vueltas en el aire, y que después de haber volado largo tiempo por encima de sus cabezas, comenzó a bajar poco a poco, concluyendo por dejarse caer de pronto, al suelo.
¡Fraile de cuernos, ::anda a arder en los infiernos!» Afortunadamente para fray Marcos, un lego le dio aviso de la trama, dos minutos antes de estallar la tempestad, y apenas si tuvo tiempo su paternidad para escapar a medio vestir por el techo, y dejarse caer al patio de una casita en la calle de la Barranca, y de allí encaminarse a Palacio para poner en conocimiento de su excelencia lo que ocurría.
o hay como el olor a carne muerta para atraer desde lejos a todas clases de aves negras; y por pequeña que sea la presa, acuden, presurosas, solitarias o en bandada, silenciosas o gritonas, a tomar posiciones, de donde puedan dejarse caer a pellizcar.
Pronunciaba todas aquellas frases entrecortadas y con voz ahogada; y cuando se acercaba al nombre de Heep redoblaba la prisa y el ardor, y su acento apasionado tenía algo que asustaba; pero cuando volvió a dejarse caer sobre la silla, fuera de sí, mirándonos con ojos extraviados, con las mejillas violetas, la respiración cortada y la frente llena de sudor, parecía estar en el último extremo.
El enemigo se acercaba: estaba ya frente a él. Wolfert iba a dejarse caer por el precipicio. Se agarró a unas ramas que sobresalían sobre su cabeza.
Entonces agarra una de las piernas del rival, normalmente por la rodilla, lo levanta con su brazo libre empujando su vientre o pecho y lo alza verticalmente en el aire antes de dejarse caer de espaldas para hacer aterrizar al oponente sobre la lona.
Entonces, tira hacia abajo de la cabeza del rival mientras empuja las piernas hacia arriba para voltearlo, como en un fireman's carry takeover; llegado a este punto, el luchador gira sobre sí mismo y agarra la cabeza del oponente desde atrás antes de dejarse caer de espaldas para estrellar su nuca contra el suelo a través del hueco de la axila, como en un neckbreaker slam.