Ejemplos ?
El amor así era compatible con toda clase de ocupaciones y preocupaciones. Servando había sido una porción de cosas, dándoles importancia, y sin dejar de hacer el oso de aquella manera.
El oficial, por otra parte, era persona de sabio consejo; difícilmente habría podido leer ese documento tan extraño sin dejar de hacer una observación: y quizás así, vete a saber, Utterson habría encontrado la sugerencia que buscaba.
Todo el tiempo que estuvieron jugando, la Reina no dejó de pelearse con los otros jugadores, ni dejó de gritar «¡Que le corten a éste la cabeza!» o «¡Que le corten a ésta la cabeza!» Aquellos a los que condenaba eran puestos bajo la vigilancia de soldados, que naturalmente tenían que dejar de hacer de aros, de modo que al cabo de una media hora no quedaba ni un solo aro, y todos los jugadores, excepto el Rey, la Reina y Alicia, estaban arrestados y bajo sentencia de muerte.
Si a Dios, luego que criando al hombre y haciéndole bueno y bien, y dándole bienes, le pagó mal; y si Dios y hombre fue pagado de la misma suerte, teman todos, no para dejar de hacer bien, sino para saber hacer bien, sin hacer con el bien mal y malos; que es más acierto no hacer mal al bien en el malo, que hacer peor al malo con el bien.
El interrogado, sin dejar de hacer garabatos, miró de reojo a todos los circunstantes, fijóse en el alcalde, que inclinado sobre la mesa enseñaba unos dientes tan grandes como habas cochineras, ansiando la respuesta del viejo, y después de arreglar la chaqueta sobre los hombros, contestó muy pausadamente: -¿Conque...
Si ya en el mismo instante de ser proclamado como Rey señalé mi propósito de considerarme el primero de los españoles a la hora de lograr un futuro basado en una efectiva concordia nacional, hoy no puedo dejar de hacer patente mi satisfacción al comprobar como todos han sabido armonizar sus respectivos proyectos para que se hiciera posible el entendimiento básico entre los principales sectores políticos del país.
Dijo Bruto: -Entonces derramaré mi sangre y perderé mi vida por la libertad, porque el que verdaderamente es buen consejero, puede dejar de ir al Senado; mas si va, no puede en él dejar de hacer y decir lo que fuere justo.
Ustedes dan para el Templo la décima parte de todo, sin olvidar la menta, la ruda y las otras hierbas, pero descuidan la justicia y el amor a Dios. Esto es lo que tienen que practicar, sin dejar de hacer lo otro.
Los subdelegados de Fomento harán demarcar los confines de sus provincias respectivas, reunirán todas las observaciones que les dirijan sobre la agregación a separación de los pueblos, que deban hacer o dejar de hacer parte de una provincia, y las trasladarán al ministerio de vuestro cargo: e instruido en él un expediente general me propondréis al cabo de un año las modificaciones de esta especie que deban hacerse en la nueva división.
―Hay que hacer, y dejar de hacer para que no complique, no es una situación que se pueda arreglar con un acto heróico de nuestra parte, sólo podemos hacer que quede menos mal, y eso es hacer mucho―.
Responsabilidad, para no hacer del dolor la bandera circunstancial de nadie. Responsabilidad, para que asumamos las culpas que nos toquen en el hacer, o en el dejar de hacer de esa hora.
¿Quién no comprenderá que un hombre tan perfecto, no podía dejar de hacer entender pronto al patrón que casi no se le necesitaba, y que el patrón lo despidió, ni más ni menos que Dios a los ángeles rebeldes?