Ejemplos ?
En una tarde nublada Del turbio enero venía Por una dehesa que guía De Palencia a Torquemada, Un hombre mal ataviado, Cuyo traje y porte fiero Le daban por extranjero, Aunque no por muy honrado.
El día mismo del desastre de la escuadra de Cervera hallábame yo, acordonado desde hacía días para no recibir diarios, en una dehesa en cuyas eras trillaban en paz su centeno los labriegos, ignorantes de cuanto a la guerra se refiere.
Pues un espejo de lo que ha sucedido en Guerra ha sido Gracia y Justicia. De renuncia en renuncia vinimos a parar en fin al señor Dehesa.
esión de 15 de enero de 1813 Tres sermones.- Recepción del señor don Silvestre Laso.- Remate de la dehesa.- Derecho de pregonería.- Acequias urbanas.- La una y media del día, hora incompetente para el despacho.
esión de 18 de febrero de 1812 Sobre poner carteles para el arrendamiento de la dehesa.- Sobre que se construya un molino de cuenta de la ciudad.- Recibimiento del Juez de Policía don Manuel Fernández Burgos En la ciudad de Santiago de Chile, a diez y ocho días del mes de febrero de mil ochocientos doce años, estando los señores capitulares juntos en su sala de acuerdos hizo presente el señor Procurador General de ciudad que el arrendamiento de la Dehesa era necesario se fijasen carteles avisando de su próxima subasta, y que se le enviase un recado político al subastador actual don Antonio Hermida.
Llovieron los audaces golpes de mano. Ni en cercado, ni en dehesa, hallábanse jumento, potro o mula seguros. Por cima de vallas y guardianes abríase el gitano paso.
-¿Quieres que vayamos al Español? -¿Qué representan allí? -El pelo de la dehesa... Comedia culta; yo la he leído... y ahora que recuerdo, tú, niña (habla con su mujer), haz memoria, ¿no te acuerdas de que la vimos en Zaragoza?
El de la Dehesa de Velayos, fundadas o infundadas, sus razones tenía para no ver de buen ojo la afición del de San Javier por su hija doña Rosa, y esta terquedad paterna no sirvió sino para aumentar combustible a la hoguera.
Salí, dejando el charco a mano izquierda, a una dehesa donde estaban muchos hombres arañándose y dando voces, y eran infinitísimos, y tenía seis porteros.
BOEDO-OJEDA: Alar del Rey, Bascones de Ojeda, Calahorra de Boedo, Collazos de Boedo, Dehesa de Romanos, Herrera de Pisuerga, Vid de Ojeda (La), Micieces de Ojeda, Olea de Boedo, Olmos de Ojeda, Páramo de Boedo, Payo de Ojeda, Pradanos de Ojeda, Revilla de Collazos, San Cristóbal de Boedo, Santa Cruz de Boedo, Santibáñez de Ecla, Sotobañado y Priorato, Villameriel, Villaprovedo.
No llevando en mi viaje ni prisa ni objeto determinado, siéndome del todo indiferente matar el tiempo en una dehesa, en Badajoz o fuera de España, y costándome por otra parte algún trabajo separarme tan pronto de una persona cuya amistad había hecho para mí de un viaje árido un paseo delicioso, me decidí a admitir un convite que podía proporcionarme además una ocasión de estudiar la caza y los cazadores.
No hablo tampoco de aquel otro mancebito de barbería que en vez de aprender a conocer los simples, pasa el tiempo escribiendo coplas a las criadas de sus vecinos; y dejándose crecer su indomable pelo de la dehesa, su áspero bigote y desigual perilla, pone en comedia la vida y aventuras del sacristán de su lugar, y se lanza a presentarla a las empresas de teatros y a los autores, perdonándoles la vida si se la ponen en escena.