deformidad


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deformidad

1. s. f. Anormalidad en la forma, tamaño u otra característica de alguna cosa o de una persona era un monstruo de una deformidad espeluznante. disformidad
2. Cosa de forma o tamaño anormal aquel edificio tan desproporcionado era una deformidad. monstruosidad
3. Error grosero y tosco.

deformidad

 
f. Calidad de deforme.
Cosa deforme.
fig.Error grosero.

deformidad

(defoɾmi'ðað)
sustantivo femenino
desproporción en la forma de algo No puede caminar bien, pues padece de una deformidad ósea.
Sinónimos

deformidad

sustantivo femenino
disformidad, disformosis (medicina).
Entre deformidad y disformidad existe la misma diferencia de matiz que entre deforme y disforme.
deforme
Traducciones

deformidad

malformation

deformidad

deformità, errore, vizio

deformidad

Deformität

deformidad

Deformidade

deformidad

التشوه

deformidad

Deformacja

deformidad

畸形

deformidad

畸形

deformidad

deformitet

deformidad

奇形

deformidad

기형

deformidad

deformitet

deformidad

SF
1. (= forma anormal) → deformity, malformation
2. (= defecto moral) → shortcoming

deformidad

f. deformity, irregularity; a congenital or acquired malformation.

deformidad

f deformity, malformation
Ejemplos ?
A este monstruo, ni la monstruosidad de Jano es comparable. Aquél tenía deformidad sólo en sus simulacros; ésta tiene en sus misterios deforme crueldad.
El mal además (que constituye la parte letal del hombre, por lo que debo creer aún) había impreso en ese cuerpo su marca de deformidad y corrupción.
Los ojos no conciben su contorno, no reducido a forma aquel vapor; tal vez en él deformidad y adorno, galas lo mismo que defectos son.
Hallarás algún esclavo que quiera más ser azotado que abofeteado, y que juzgue por más tolerable la muerte que las palabras injuriosas; porque hemos llegado ya a tan grande ignorancia, que no nos sentimos tanto de dolor, cuanto de su opinión; como los niños a quien ponen miedo la sombra, la deformidad de las personas y las malas caras, y les hacen llorar los nombres desapacibles a los oídos, y las amenazas de los dedos, y otras cosas de que, como poco próvidos, huyen.
Entonces, dueño absoluto de cuanto su copa distinguía, de todo un hemisferio, trató de tomar estado; pero no hallando, por su deformidad; una prenda bien nacida y con nobleza en las costuras que le quisiera su consorcio, apeló a su omnipotencia y creó una familia, sacándola poco menos que del caos.
Su desamparo, su deformidad, su abandono, el recuerdo de su hermano, la idea que le vino repentinamente a su espíritu de que, si él moría, su querido Jehan podría también encontrarse miserablemente en aquella tarima de los ni- ños abandonados; todo ello, agolpado a la vez en el corazón, le provocó una gran compasión y fue entonces cuando cogió al niño y se lo llevó.
Melita se lucirá en un palco; Bárbara se casará a su gusto; Pepa irá a Alemania a una clínica, a ver si le curan la deformidad...
De Jano no me ocurre fácilmente acción alguna que pertenezca a su deshonor e infamia; y acaso fue tal, que observó una vida inocente, absteniéndose de los delitos y pecados obscenos que a los demás se acumulan; recibió, pues, con benignidad y cariño a Saturno cuando andaba huido vagando por todas partes: partió con su huésped el reino, fundando cada uno de éstos una ciudad, Jano a Janículo, y Saturno a Saturnia; pero los que en el culto de los dioses apetecen todo desdoro a aquel cuya vida hallaron menos torpe, deshonraron su estatua con una monstruosa deformidad...
Cuanto a mí, aunque gravemente irritado con Fotis, que al querer hacer de mi un pájaro me convirtió en asno, encontraba por lo menos en mi lastimera deformidad el consuelo (único, por cierto) de oír perfectamente con mis desarrolladas orejas todo lo que se hablaba, aun a cierta distancia.
Hay quien dice que no fueron los encantos de la Hada los que operaron la metamorfosis, y afirma que al amor se debió; añadiendo que habiendo reflexionado la princesa sobre la perseverancia de su novio, su discreción y buenas cualidades de su alma, no vio la deformidad del cuerpo ni la fealdad del rostro; que su giba pareciole efecto natural de la actitud que imprime al cuerpo el hombre que se da importancia, y que en su cojera sólo notó un encantador dejo en el andar.
Para Jekyll era una cuestión de instinto vital: ya conocía en toda su deformidad al ser con el que compañía algunos de los fenómenos de la conciencia, y con el que habría compartido la muerte, pero, aparte del horror y de la tragedia de este lazo, Hyde, con toda su energía vital, ya le parecía algo no sólo infernal, sino inorgánico.
La anormalidad y deformidad esencial del individuo que tenía delante, y que suscitaba la extraordinaria repugnancia que he dicho, parecía convenir con esa otra extrañeza, y resultaba reforzada.