dedada

dedada

1. s. f. Porción de una sustancia que se toma con el dedo dedada a dedada acabó con el tarro de la mermelada.
2. Mancha o marca que se deja en una cosa al tocarla con los dedos sucios dejó el cristal lleno de dedadas; dedadas sucias en la servilleta.
3. dedada de miel coloquial Lo que se hace para compensar a alguien de algún mal o para consolarle de lo que le es adverso.

dedada

 
f. Porción que con el dedo se toma de una cosa.
Traducciones

dedada

ditata

dedada

SF (= cantidad) (lit) → thimbleful (fig) → very small quantity
una dedada de mermeladaa spot o dab of jam
una dedada de pimientaa pinch of pepper
dar una dedada de miel a algnto give sb a crumb of comfort
Ejemplos ?
En lo relativo a los picos pardos, dijo la Audiencia que el obispo hacía muy bien en querer que la oveja limpia no se confundiese con la oveja sarnosa; pero que también el intendente había estado en lo juicioso declarando que en España e Indias había caído en desuso la pragmática real, desde el advenimiento del cuarto Felipe al trono español. Otra dedada de miel.
ríanse ahora con esta dedada de miel:— los estudios se encuentran hoy en tan buen pie, como en las más acreditadas escuelas europeas.» —Una de cal y otra de arena.
La forma ha de ser ligera y regocijada como unas castañuelas, y cuando un relato le sepa á poco al lector, se habrá conseguido avivar su curiosidad, obligándolo á buscar en concienzudos libros de Historia lo poco ó mucho que anhele conocer, como comple- mentario de la dedada de miel que, con una narración rápida y más ó menos humorística, le diéramos á saborear.
Al decir estas amenidades, matices de carmín tiñeron las mejillas demacradas del joven enfermo, y sus labios, que apenas sombreaban una dedada de bozo oscuro, se contrajeron irónicamente.
Sin embargo, temió el gobierno que la mucha tirantez hiciera reventar la soga, y dio al pueblo una dedada de miel con el nombramiento de García del Río, quien marcharía a Londres para celebrar un empréstito, destinado a la amortización del papel y a sacar almas del purgatorio.
La Mayorazga, fornida, alta de pechos y de ademán brioso, con carrillos de manzana sanjuanera, dedada de bozo en el labio superior, dientes recios, manos duras, complexión sanguínea y expresión franca y enérgica.
A no estar en el templo el auditorio habría palmoteado; pero tuvo que limitarse a manifestar su contento con una oleada que parecía un aplauso. Aquella dedada de miel fue muy al gusto de todos los paladares.
Tratábase a la sazón nada más que de la contribución de Consumos y del derecho de puertas, suprimido de un voleo por dar una dedada de miel a la gente del bronce, y no sustituidos previamente con otros recursos equivalentes.
En la cuestión de los toros declaró la Real Audiencia que era indiferente lidiarlos en día festivo o de trabajo; y que por lo tanto, ni el intendente se había extralimitado ni el obispo faltado a su deber reclamando contra lo que, en conciencia, creía infractorio de prescripciones eclesiásticas. Dedada de miel a ambos poderes.
En la dedada de 1920, el estilo de fotografía predominante era el Pictorialismo, con este estilo las imágenes tenían una calidad romántica o de ensueño gracias a la utilización de filtros y otras técnicas.
Mientras que el es considerado de la dedada de 1940 y 1950, dos películas que se filmaron a mitad de 1930, "Allá en el Rancho Grande" (1936) y "Vámonos con Pancho Villa" (1935), fueron las que marcaron el estándar de esa época, tanto temática, estética e ideológicamente.
El alma joven fue el primer bastión que Juan Gabriel dejo en la historia musical y que le sirvió para posicionarse como uno de los favoritos de la juventud de aquella recién iniciada dedada de los años setenta.