decorativismo

decorativismo

 
m. Predominio, en una escuela u obra de arte, de lo ornamental sobre lo estructural.
Ejemplos ?
Otro edificio ligado al comercio fue la Aduana —actual Delegación del Gobierno—, construida entre 1790 y 1792 por el conde de Roncali, la cual presenta trazos clasicistas, si bien denota todavía la pervivencia del decorativismo barroco; tiene una fachada con tres aberturas, en los extremos con un frontón triangular y en el centro con uno circular, y una decoración de estuco imitando al mármol.
Las novedades de esta arquitectura se centraban en aspectos decorativos –un decorativismo delicado y minucioso que daba a las obras una laboriosidad de orfebre-, pericia técnica y aspectos como el concepto espacial germánico (tendencia a los espacios dilatados, abiertos, de impresionante trazado).
En su obra busca la unidad constructiva y estética, con planteamientos claros y ordenados, a través de un sistema racional que asume el decorativismo como una parte consustancial de la obra.
Entre finales de siglo y comienzos del XVIII se dio el estilo churrigueresco (por los hermanos Churriguera), caracterizado por su exuberante decorativismo y el uso de columnas salomónicas: José Benito Churriguera fue autor del Retablo Mayor de San Esteban de Salamanca (1692) y la fachada del palacio-iglesia de Nuevo Baztán en Madrid (1709-1722); Alberto Churriguera proyectó la Plaza Mayor de Salamanca (1728-1735); y Joaquín Churriguera fue autor del Colegio de Calatrava (1717) y el claustro de San Bartolomé (1715) en Salamanca, de influencia plateresca.
Cabe mencionar también la casa de la Seda o del Gremio de Veleros (1758-1763), obra de Joan Garrido, un edificio de tres niveles que destaca por su decoración de esgrafiados, buena muestra del decorativismo barroco.
Se trata de uno de los escasos testigos de cierta arquitectura paternalista fluctuante entre el amparo de lo asistencial y el camuflado discurso de una casi imposible "arquitectura del Estado fascista", conjugando serenidad externa y sobrio decorativismo interior alineado con la escenografía de los edificios de Speer.
Lo que empezó por se una búsqueda de un máximo efecto con los mínimos medios (como en la Guild House en la que se usan elementos de producción en serie para reducir los costos económicos) se termina transformando en una caída en la trivialidad y el decorativismo.
De estilo más avanzado serán los Castillos del Valle del Loira, conjunto de mansiones para la realeza y la nobleza que muestran los rasgos más característicos del Renacimiento francés: decorativismo de raigambre manierista, recuerdos goticistas en las estructuras, y quizá lo más novedoso: una perfecta integración de los edificios en la naturaleza circundante, como se ve en el grácil puente del Castillo de Chenonceau.
Otro de los elementos más reconocibles de su estilo es el libre uso del color, con preferencia por los tonos tornasolados y ácidos y los contrastes cromáticos llamativos; todo ello dará como resultado una pintura caracterizada por su decorativismo.
En la corriente clasicista, la utilización de la luz es primordial en la composición del cuadro, aunque con ligeros matices según el artista: desde los Incamminati y la Academia de Bolonia (hermanos Carracci), el clasicismo italiano se escindió en varias corrientes: una se encaminó más hacia el decorativismo...
Es otro buen ejemplo del decorativismo y el horror vacui que preside muchas de las obras de Caron, dejando la escena histórica, que centra la composición, sometida al efecto general de grandilocuencia que transmite el marco.
El cuerpo del retablo se organiza en función del saliente arco del camarín al que se anteponen dos estípites de robustas masas y especial decorativismo.