Ejemplos ?
52 casos : Porque me gustaría filmar una película. 6. 29 casos : Porque me gustaría declamar. 7. 45 casos : Porque me gustaría ser famoso.
De fijo que Blasco Marín empezó a declamar, desde ese instante, la copla que dice: Cuentan de un hombre aburrido, y de genio furibundo, que exclamaba enfurecido: «si es como éste el otro mundo, en llegando...
- 43 a.C.) esclavo liberto, alcanzó la celebridad en Roma en razón de sus pantominas y de sus máximas morales. debería recitarse calzando el coturno, "calzar el coturno", es decir expresarse o declamar de una manera digna y solemne (Conf.
Estas eran las formas más humanas del agradecimiento y todos debían aprender a danzar, a cantar, a tocar instrumentos musicales y a declamar poemas para agradecer siempre.
No, sin duda, pero este número prodigioso amplía los límites de tu elección, y encantado por este aumento de facultades, no regañas al anfitrión que te regala. Haz lo mismo aquí: escoge y deja el resto sin declamar contra él, sólo porque no tiene el talento de complacerte.
Allí acudía la juventud de Grecia a escuchar en las academias, el liceo y el pórtico las austeras lecciones de la moral, y no muy lejos se levantaban teatros magníficos para declamar, con el auxilio de la música, las grandes obras de Esquilo, Sófocles y Eurípedes, que alternaban con las del atrevido Aristófanes, a quien Menandro siguió después para oscurecer la gloria de cuantos le habían precedido.
¿Tan grande será la tiranía de la ignorancia, tan común será ya la superfluidad y el pedantismo que no se atrevan los que lloran en silencio esta general corrupción a declamar altamente contra ella?
Está poniéndose de moda en el gran mundo, no ya declamar, sino componer versos. Los aristócratas se dignan hacer una benigna competencia a los poetas profesionales.
El efecto había de ser consiguiente en estos últimos amantes del bien: esto es, sacrificar sus sentimientos, cerrar sus labios, y no exponerse a sufrir el último paso de un tumulto diario: pues aunque de antemano se hubiesen ensayado como Demóstenes (que iba a escribir y declamar a las orillas del mar, para habituarse al impetuoso ruido de las olas), esto podía ser bueno para un estruendo casual que cortase el discurso; mas no para hacer frente a una concurrencia tumultuada y resuelta, que hería el pundonor.
Si alguien diese una conferencia sobre el termómetro y se pusiese a declamar sobre grados altos y grados bajos, no enseñaría nada a nadie.
Se trataba de enseñarle a la niña a declamar, con toda la mímica y expresión del caso, unos versos que su padrino le había compuesto para que felicitase a Pepito en su próximo cumpleaños.
Fabio subió al escenario del teatro trágico mientras Octavien y Max trepaban hasta lo alto de las gradas, y allí se puso a declamar haciendo muchos gestos los fragmentos de poesía que le venían a la cabeza, con gran sobresalto de los lagartos, que se dispersaron agitando la cola y ocultándose en las rendijas de los asientos en ruinas; y aunque las vasijas de bronce o de barro, destinadas a repercutir los sonidos, ya no existieran, no por eso su voz resonaba menos potente y vibrante.