Ejemplos ?
Que sabe el testigo que al derredor de la dicha villa del Ferrol y diez leguas en contorno hay mucha madera de roble y castaño y pino y nogales y otra madera y que aunque a los vecinos de la dicha villa del Ferrol su magestad el rey nuestro señor les haba merced darles licencia para embarcar cien mil carros de madera para la llevar a vender fuera deste reino sin embargo dello quedaria en la dicha tierra mucha cantidad de madera y la que fuere necesario para el gasto de la dicha tierra y para real servicio del rey nuestro señor y de sus reales armadas por ser como la dicha tierra hes mucha parte della muy montaña (sic) y haber en ellas mucha madera...
Zaruma ha sido la fecunda arcilla de oro, que en despliegue caprichoso de Cordilleras, forjó en su clorofila y cuarzos, a distinguidas personalidades llamadas a mucho, que han sido sombra de roble para sus generaciones; émulos de prestigio y riqueza espiritual ¡para el gran Pueblo zarumeño.
En la parte superior del óvalo, aparece una aljaba llena de flechas de la que penden cuernos de la abundancia unidos por un lazo, y descansando todo sobre una cordillera de montañas, en las que descuellan tres árboles de roble a la derecha y tres pinos a la izquierda y en distribución conveniente: dos bocaminas, una barra, un barreno, una cuna, una almádana y un martillo.
Dougal se alegró mucho de ver a Steenie y lo condujo al gran salón de roble, y allí estaba el señor sentado en completa soledad, excepto por la compañía de un mono feo y grande que era su animal favorito; era una bestia maligna que gastaba muchas bromas pesadas –difícil de complacer y fácil de enfadar–, correteaba por todo el castillo parloteando y gritando, robando y mordiendo a la gente, sobre todo cuando iba a hacer mal tiempo o iba a haber problemas de gobierno.
Entre tanto la pobre condesa, encerrada en su gabinete y mostrando en su rostro hermosísimo el estupor y la angustia que le causaba aquella desgracia, seguía con ojos húmedos todos los movimientos de su doncella, que registraba los armarios de roble buscando una bata negra, completamente lisa y propia a las necesidades del momento.
Me molesta que hablen de alguien que es tan afable. Él puso una tablita de roble como emblema de su pueblo al público. Así hizo una noble publicidad a su establo.
Y dicho esto, le guió a través de salones y estancias que mi abuelo conocía muy bien, hasta llegar al viejo salón de roble; había en él ese mismo cantar, canciones profanas, escanciar vino, blasfemar y contar obscenidades que siempre había habido en el castillo de Redgauntlet en sus mejores tiempos.
remontarnos a otros cielos como antorchas encendidas y desparramar sin llantos las estrellas de los días. ¡Ay nuestros corazones de roble!
Para colocar a todos los tertuliantes, hay en la cocina del tío Selmo tres grandes bancos de roble, muy ahumados, que, con el largo poyo de la pared, forman un espacioso rectángulo, dentro del cual queda la lumbre, en llar bajo, o sea, en el santo suelo.
Sabedor de ello el Marqués de los Tomillares, cuya visita no había faltado ninguna mañana a don Jorge, o, más bien dicho, a sus adorables enfermeras, con quienes se entendía mejor que con su áspero primo, le envió a éste, al amanecer, un magnífico sillón cama, de roble, acero y damasco, que había hecho construir con la anticipación debida.
«Quiero que la entierren con su traje de boda, con unos zapatos blancos, una corona. Le extenderán el pelo sobre los hombros; tres ataúdes, uno de roble, uno de caoba, uno de plomo.
Después la depositaron en su ataúd de roble que metieron en los otros dos; pero como el ataúd era demasiado ancho, hubo que rellenar los intersticios con la lana de un colchón.