Ejemplos ?
“¿De qué le sirve- dicen los pedagogos de escritorio, a un estudiante o a un profesionista los cursos de literatura o filosofía, por ejemplo?” Los aprendizajes conceptuales se han reducido al mínimo y lo importante es la actitud pragmática del beneficio “utilitario”.
Tradición española) Cuando (y ya hace fecha) éramos, en el colegio, estudian- tes de literatura castellana, cascabeleábanos, no poco, la es- tructura de esta y otras espinelas que se encuentran en el QuTJOTK del gran Cervantes: Advierte que es desati- siendo de vidrio el teja-, tomar piedras en la ma- para tirar al veci-.
(Décimo cuarto) Empleadas así estas horas y concluida la digestión eliminaba los excrementos naturales y volvía a su principal estudio durante tres horas o más, tanto a repetir la lectura matutina como a proseguir en el libro comenzando, como a escribir, componer y formar pasajes de literatura latina.
porque el asunto es saber si... -Yo le diré a usted; en una oda que yo hice allá cuando muchacho, cuando uno andaba en esas cosas de literatura...
Ni diré por qué ni para qué. Nada de preámbulos, ni de explicaciones, ni de literatura». El estilo, y algo más relacionado con él, evidenciado por el señor Romero Ortiz en la sesión constituyente del día 24, me han demostrado que no me equivoqué en el juicio que me permití formar de su excelencia ejecutiva .
Años más tarde, ya se destaca como Catedrático en el Seminario Mayor de Quito, luego, como Profesor de Literatura y Filosofía en el Seminario de Guayaquil.
Pero desde que nuestro predecesor Clemente V mandó instituir en el Ateneo de Roma y en las más célebres universidades cátedras de literatura orientales, nuestros hombres empezaron a estudiar con más vigor sobre el texto original de la Biblia y sobre la versión latina.
Él había nacido para aquel género de literatura y había que dejarle en paz o lo echaba todo a rodar, y se comía a sus propios hijos con dientes y todo, como el dios Saturno de la mitología.
Doña María Juana, que murió en 1809, a los ochenta y tres años de edad, tuvo por maestro de literatura al obispo del Cuzco Gorrochátegui, y era muy hábil traductora del latín, francés e italiano.
o que no he tenido nunca un oficio que ante todo competidor me he sentido débil que perdí los mejores títulos para la vida que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es una solución) que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos que me arrimo a las paredes para no caer del todo que soy objeto de risa para mí mismo que creí que mi padre era eterno que he sido humillado por profesores de literatura que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada que no podré nunca formar un hogar...
¡Así se escribe!— diría yo á mis discípulos si tuviera competencia para catedrático de literatura En esos dos cantos ha transparentado el poeta sus ideales políticos, sociales y religiosos.
Ahora bien, por lo que a la literatura se refiere, hasta ahora hemos hablado de una técnica muy general de presentarla a los educandos de la escuela primaria y acaso hemos dicho algún enlace con la secundaria y con el adolescente. Ahora, realizamos el segundo enfoque planteado arriba: el del niño como realizador de Literatura.