Ejemplos ?
No, hija, no entro en componendas. Entretanto, el gobernador Guzmán, con los notables, salió á recibir á su excelencia á media legua de camino.
Hallándose de camino a Cuenca, a donde iba a pedir justicia, el Cacique, hombre de más de sesenta años, fue sorprendido en el pórtete de Girón.
DON DUARTE ¿Amor? ¡Gentil desatino! Mas viniendo de camino, poco durará ese humor. ¿Adónde diablos feriastes esa pieza? En una venta.
(Salen DOÑA BERNARDA, DOÑA JUSEPA y POLONIA, de camino, rebozados los rostros, y SANTILLANA.) SANTILLANA Mi señora, el capitán antes de irse...
Cargarían con el cuerpo del Conde Volfani dos sargentos que estaban alojados en los desvanes. Eran hombres de confianza, veteranos del Quinto de Navarra, y le llevarían a su casa como si viniesen de camino.
Por lo tanto que espere el Rey. Y tomó el diestro de mi caballo para hacerle torcer de camino. En aquella cara arrugada y morena, los ojos negros y ardientes de monja fundadora, estaban llenos de lágrimas: Volviéndose a los soldados, les dijo: —Venid detrás, muchachos.
—De allá vengo... Cinco horas de camino, y una hora de sermón hasta que me cansé y le hablé fuerte... Tentaciones tuve de arañarle la cara y hacer de Infanta Carlota.
(Aparte.) Así a su razón respondo, y consigo, de camino, deslumbrarle la sospecha 181 conque a doña Ana ha seguido, que no ha de creer que estaba con los dos.
A media cuadra de camino se fijó el Obispo en que las comunidades iban mezcladas, y dete- niendo la marcha envió á su secretario presbítero don Andrés Tello de Cabrera para que dijese á los superiores de las cua- tro comunidades que colocaran á sus frailes procesionater, esto es, eii orden de procesión.
Si yo me libraba de ir al servicio, Juan Antonio hubiera tenío que dir y yo que casarme a escape contigo, es decir, farturarme en gran velocidá pa la mismísima gloria, pero es que de camino que yo me diba a la gloria...
Pero no era raro que, a mitad de camino, le asaltase la duda de si la barra de la puerta estaría bien puesta, y las aldabillas bien echadas.
arta XLVIIIDe la amistad En la Carta que me escribías de camino, tan larga como el mismo camino, contestaré más tarde, pues que me he de retirar y estudiar bien lo que te he de aconsejar.