Ejemplos ?
Baste, para formar idea del carácter de esa lucha, el oír parte de la conversación que en la tarde del 16 de junio de 1717 tenían en la puerta de calle la beata y su protegido: -Fibra, mi señora doña O, mucha fibra, si no quiere usted que esa descocada y ese mozo libertino hagan chichirimico de nosotros.
-¿Y aónde y cómo y cuándo lo vio usté con esa tres veces fenómeno? -Pos lo vide a las once, a la verita de la fuente de calle de los Cristos.
Volví a casa lentamente, feliz y desahogada como si regresara de la primera cita de amor que se repetíría esa noche. A las nueve en punto corría a la puerta de calle y recibí yo misma a mi novio.
Entró al cuarto de la esclava; allí había colores. Su oído percibió la puerta de calle que se abría y corrió al encuentro de Aischa.
Un mes y una semana de campaña, yo les apoyaré y les apoyo en todo cuanto pueda, y estoy con ustedes, no voy a estar de calle en calle, de pueblo en pueblo, pero estoy con ustedes, y estaré con ustedes, cuenten con todo mi apoyo, con todo mi apoyo, y ahí está un pueblo que decida finalmente como en democracia es, y sobre todo en la democracia venezolana, pero es la continuación de la misma batalla del 7 de octubre, la que viene ahora el 16 de diciembre.
Afianzar las políticas especiales, desde la comunidad, para la población en mayor nivel de vulnerabilidad: Niños, niñas y adolescentes, adultos y adultas mayores, personas con discapacidad, personas en situación de calle, personas con adicciones, población sexo-genero-diversa, entre otros.
«Entre dos magníficos palacios -relata el sujeto- y un poco hacia el fondo, hay una casita cuyas puertas están cerradas. Mi mujer me conduce por el trozo de calle que va hasta la casita y empuja la puerta.
La Universidad de El Salvador no tiene ninguna responsabilidad ni injerencia en los hechos sucedidos en sus alrededores, ni en las causas primarias (elevación del pasaje de buses, alza en las tarifas de energía, congelamiento del salario mínimo); ni en las consecuencias de los mismos (protestas y manifestaciones de calle de los diferentes grupos organizados o populares en respuesta a tales medidas).
Corro a mi casa, pongo en movimiento a mi familia, hágome la ilusión de que emprendo un viaje, y de cuartel en cuartel, de calle en calle, de manzana en manzana, y hasta de piso en piso, recorro alegremente y reconozco los más recónditos escondrijos y rincones de esta populosa ciudad.
El médico de Jordán la examinó con suma atención, ordenándole calma y descanso absolutos. —No sé —le dijo a Jordán en la puerta de calle, con la voz todavía baja—.
La conversación de Carlos era insulsa como una acera de calle, y las ideas de todo el mundo desfilaban por ella en su traje ordinario, sin causar emoción, risa o ensueño.
El terreno fue sembrado de sal, demolidas las paredes interiores, y en la esquina de la última se colocó una lápida de bronce con una inscripción de infamia para la memoria del propietario. A la calle se le dio el nombre de calle del Mármol de Carbajal.