Ejemplos ?
-Sí, mujer, nueva, pero barata, no te sobresaltes. -Claro, mamá; hay ropa barata de abrigo y al chiquillo le parecerá de primera.
Y si son estrechos y pobres los recursos que tiene para alargar la vida, tomará la razón en pago, y sin angustia ni ansia de lo que sobre, pagará la deuda del vientre y de abrigo a las espaldas, y se reirá con toda seguridad y alegría de los acaparamientos y competencias de los ricos deslumbrados tras las riquezas.
La tierra pudiera estar cubierta de telas que nos sirviesen de abrigo: los bosques podrían suministrarnos los granos que nos alimentan; pero no es así.
Dudoso lo juzgan muchas gentes honradas a quienes la providencia ha dado (sin duda por secretos fines) apariencia de hombres, y una fortuna que les sirve de abrigo contra la inclemencia de la desgracia que acá, para el corto entendimiento de los interesados en la materia, sólo debía perseguir a los brutos, porque como suelen decir que la desgracia aguza el ingenio, sería el justo medio de corregir millares de hipopótamos, cuya existencia, ¡quiera el cielo que no ofendamos a esos que se dicen hermanos nuestros, haciendo esta declaración!, casi nos parece un crimen digno de la pena capital.
«Ni en bordado ni en cera -escribisteis- cabría cosa mejor.» Os fijasteis hasta en las esteras que nos servían, ya de cama, ya de asiento, ya de abrigo o adorno en los estrados, y las ponderasteis por lo vario de su color y de su forma.
CONCEPTO OBRAS MARÍTIMAS Se construyeron diversas obras para mejorar las instalaciones en 13 puertos del país. Figura en lugar destacado la terminación de las obras en el puerto de abrigo pesquero de Yukalpetén, Yuc.
Falto de abrigo y de aliento, marcha el infeliz con la planta desnuda sobre la escarcha y la nieve, conduciendo algunos cereales y unos cuantos cestos de pan, amasados con sus lágrimas, a trueque de una ganancia mezquina e incierta.
A unos 20 m de la playa, medio iluminada por la luz azuleja del proyector apareció ante sus ojos un cuadro terrible: una balsa con cinco cuerpos sentados en la borda, con los pies hacia adentro, abrazados y acurrucados unos contra otros. Todos llevaban capotes o gruesas ropas de abrigo.
Temprano, entre los cuchicheos curioseadores de los vecinos, se juntó en la estación la comitiva: los novios, las madres, la tía, algunos hermanos, hermanas y amigos, todos endomingados, con pocas prendas de abrigo, porque hacía un calor bárbaro, pero con muchas provisiones, en pañuelos grandes de algodón, en canastos y maletas.
Esto calmará tu pobre corazón, Daniel -dijo apoyando su cabeza en el hombro de míster Peggotty-, y soportarás mejor tu dolor, pues ya conoces la promesa, Daniel: «Lo que hayas hecho por el menor de tus hermanos será como si me lo hubieras hecho a mí mismo», y esto no podrá por menos que cumplirse bajo este techo que nos ha servido de abrigo durante tantos años, ¡tantos años!
Edith Leete, con quien yo caminaba, parecía muy interesada en conocer lo que parecía ser totalmente nuevo para ella, que cuando el tiempo era tormentoso las calles del Boston de mi época habían sido intransitables, excepto para personas protegidas por paraguas, botas, y ropa de abrigo.
Los pobladores de Machala, como los de todas las poblaciones invadidas, prefirieron abandonar su terruño a ser sometidos a la bota invasora que incendió, saqueó, masacró, desoló nuestros campos y ciudades, y así, abandonando sus hogares i querencias, después de doloroso éxodo, recorrieron la República en busca de abrigo i trabajo, hasta Febrero de 1.942, que se reinició la reocupación de la Provincia, luego del infamante Dictado de Río de Janeiro, que es nulo por haber sido impuesto por la fuerza de las armas cuando nuestro País estaba invadido por el enemigo y que el Ecuador se vio obligado a suscribir en aras de un mal entendido Panamericanismo, pero que ya es hora de que se repare esa injusticia.