Ejemplos ?
No era de envidiar la situación del bedel a quien se encomendaba el peligroso encargo de encerrar en el número once a los condenados a este castigo después de la refriega. Por eso, toda atención con ellos le parecía poca antes de dar vuelta a la llave que los aseguraba.
Pepete buscó en el cajón de la venta moneda menuda para dar vuelta al fraile, y no encontrándola dijo: -Lleve no más su merced la pajuela, que otro día pagará.
A veces debía de leer entre líneas, porque tardaba en dar vuelta a la hoja; pensaba, pero por sugestión de la lectura; para colmo de humillación, Víctor vio a la dama levantar algunas veces la cabeza, mirar al campo, a la red que tenía enfrente, como si pasara revista a los bultos que llevaba en ella; hasta mirarle a él, sin verle, lo que se llama verle en conciencia.
Este año han avanzado mucho las causas en materia de hechos humanos, sobre todo las causas emblemáticas, las mayores de Campo de Mayo y de la ESMA y realmente quiero, en nombre no de todos, pero sí creo de casi todo los argentinos, pedirle a la Justicia que finalmente termine juzgando a los responsables y a los culpables para que con verdad y con justicia podamos dar vuelta definitivamente la página, tal vez más dolorosa de este siglo XX, que nos tocó pasar a los argentinos.
Es necesario, para que Agripina os honre con algo más que una imperceptible inclinación de cabeza, que os presentéis con zapatos blancos, de tela y con semicírculos de charol, con faja chillona y camisa churrigueresca terminada por cuello blanco de los que dan garrote al dar vuelta.
Y el viento, viejo criollo travieso, le ha volteado el sombrero, haciéndole a la Pampa una guiñada. El novicio, impaciente, paró el caballo, le hizo dar vuelta, se apeó, agarró el sombrero y volvió a montar; y siguió...
Así que, sólo con dar vuelta a una llave, se ve salir una infinidad de chorrillos de agua, que suben a la altura de ocho o diez pies y cuya proyección conserva la línea del artimaño o figura que los arroja.
Al retirarme —andando hacia atrás porque no había espacio para dar vuelta—, vi la cabeza de la señora recostada a los pies del chivo, y la mirada fija, esperando.
Conduciendo afuera la presa, al dar vuelta una puntilla de cerro, que es línea del mismo puerto, encuentra con ellos otro corsario ingles nombrado Nimrod, al mando de su capitán Perry, con 14 cañones y 35 hombres, que arrebata al Limeño la presa, se la apropia y camina con ella, y da libertad al primer piloto, y 12 marineros a quienes se dieron sus botes a las doce de la noche, y desembarcaron al otro día en la playa de Coquimbo de quienes se supo todo lo acaecido como asimismo que su capitán con 5 marineros permanecían presos en la Catita la que se enmaró inmediatamente.
Al dar vuelta en la puerta del zaguán miré hacia atrás y vi a la señora Margarita con los ojos clavados en mí como si yo hubiera sido una budinera más que le diera la esperanza de revelarle algún secreto.
Pero una vez más, obedeciendo al ascendiente que el inescrutable amanuense tenía sobre mí, y del cual me era imposible escapar, bajé lentamente a la calle; al dar vuelta a la manzana, consideré qué podía hacer en esta inaudita perplejidad.
Porque yo creo que unidos, con sensatez y con la memoria incorporada de nuestros fracasos, de nuestros desencuentros, de lo que nos tocó vivir y con nuestra inteligencia, creo que somos capaces de dar vuelta la historia como lo estamos haciendo.