Ejemplos ?
Este instrumento loco, dócil a la fugitiva presión de un dedo, es el que prefieren los impulsivos, el favorito de las mujeres y de los incapaces de dar una bofetada.
Y otros infinitos lugares no sólo de las letras divinas sino también de las humanas, que se topan a cada paso, como el adorate purpuram, que significaba obedecer al rey; el manumittere eum, que significa dar libertad, aludiendo a la costumbre y ceremonia de dar una bofetada al esclavo para darle libertad.
El hombre de paja y un absoluto inepto pero muy útil a la hora de desahogar su mal humor, ya que cuando hay que dar una bofetada no hay quien mejor la reciba.
Christine Sheehy, de The New Zealand Herald, afirmó que el libro no «va a ganar ningún premio por su prosa» y que «hay algunas descripciones sumamente atroces», pero que también es de lectura fácil y si el lector puede «postergar su incredulidad y su deseo —si se me permite la expresión— de dar una bofetada a la heroína por tener tan poco respeto por sí misma, es posible que lo disfrute».