Ejemplos ?
"11s ha dado un cheque en blanco al gobierno federal, para dar al traste con todo lo que los padres fundadores intentaron a fines del siglo 18 con las enmiendas a las constituciones, en cuanto a los derechos humanos y constitucionales de libertad de expresión, reunión, asamblea, organización, y de requerir del gobierno información sobre sus actos y pedir desagravios"", según él.
Y tan pronto como logran vencer este obstáculo, siembran el desorden en la sociedad burguesa, amenazan dar al traste con el régimen burgués de la propiedad.
Celia: (Aparte.) Qué buenas nuevas me dan con esto que agora he oído, para tener yo escondido en su cuarto al tal don Juan, que habiendo notado el modo con que le trata enfadada, ........ ........ ...........170 quiere hacer la tarquinada y dar al traste con todo. ¿Y quién, señora, ha logrado tu amor?
El obrero deberá conquistar un día la supremacía política para asentar la nueva organización del trabajo; deberá dar al traste con la vieja política que sostienen las viejas instituciones, so pena, como los antiguos cristianos —que despreciaron y rechazaron la política—, de no ver jamás su reino de este mundo.
El demonio, que es envidioso y que todo lo añasca, se ingenió de suerte que hizo que el tal clérigo, a fuerza de meditar y de cavilar en las cosas divinas, viniese a caer en uno de los más espantosos errores que pueden afligir a la pobre y limitada inteligencia humana y que pueden dar al traste con los merecimientos y excelencias de un buen cristiano.
Provisto de cuerda y sin cuidarse de escribir previamente esquelas de despedida, como es de moda desde la invención de los nervios y del romanticismo, se dirigió nuestro hombre al estanque de Santa Beatriz, lugar amenísimo entonces y rodeado de naranjos y otros árboles, que no parecía sino que estaban convidando al prójimo para colgarse de ellos y dar al traste con el aburrimiento y pesadumbres.
En todos los demás casos y considerando que nuestros propósitos van encaminados a dar al traste con el actual estado de cosas y llegar rápidamente al comunismo, la fuerza de la organización y las circunstancias nos aconsejarán cómo hemos de conducirnos en cuantas luchas hayamos de entablar.
Pues, señor, con este voto de menos que otros años, la cosa estaba, la verdá, muy apurada, y yo no pensaba más que en la manera de inutilizarles siquiera un voto, para dar al traste con sus amaños.
Pero corrieron los años; los acontecimientos políticos siguieron su curso; el magno, el erguido monasterio de Bentroya, especie de Escorial perdido en la montaña, empezó a cubrirse de hiedra, a tener goteras, a dar indicios de decrepitud; los moradores de Cebre utilizaron como leña de arder los confesionarios, los estantes de la biblioteca, el piso de las celdas, hasta los tallados sitiales del coro..., y la idea criminal que sordamente bullía en el cerebro y en la voluntad de Garroso se presentó clara y definida, apretó el cerco, se envolvió en sofismas... y logró dar al traste con la acrisolada honradez.
Tanto subió de punto que la tertulia de abajo, con sus risotadas, sus taconeos, sus sillas removidas y todo su alegre trajín vino a ser la idea fija del señor de Morrión; idea que, ayudada por la debilidad mental y las manías, compañeras inseparables de los años provectos, consiguió dar al traste con la serenidad del vejete, persuadiéndole de que andaba sobre un volcán, o, para decirlo más claro, de que bajo sus plantas se tramaba alguna formidable conspiración semejante a la de Ortega, y de la cual resultaría Marineda el centro, siendo foco del incendio aquella misma casa.
La maldita carta venía siempre a dar al traste con todos los misericordiosos propósitos de los jueces, que concluyeron por condenar a Vaca de Castro a la pérdida de su cargo de oidor, señalándole además por lugar de residencia la villa de Pinto, a inmediaciones de Madrid, lo que implicaba carcelería de por vida.
Desde el punto de vista económico, esto vino a dar al traste con las empresas que negociaban con libros de primaria e hizo que bajaran las ventas de ese tipo y se levantara también, subyacente, una ola de protestas de las clases privilegiadas, pues consideraban que era un tremenda intromisión del Estado en la educación de los niños pudientes.