Ejemplos ?
Sin embargo, hijos míos, mis cuatrocientos biznagas, mi enojona COYOLXAUHQUI, ahora sé muy bien que voy a dar a luz un nuevo hermano para ustedes.
¿Puede usted pensar en algún servicio que represente una exigencia más fuerte de la gratitud de la nación que dar a luz y amamantar a los niños de la nación?
Aquella noche Curval, siempre animado contra la bella Constanza, dice que se puede muy bien dar a luz con un miembro roto y, por consiguiente, se rompe el brazo derecho de esa infortunada.
El mismo hombre tenía otra pasión aún: hacía dar a luz a dos mujeres ante él, les vendaba los ojos, mezclaba a los niños, los cuales sólo él reconocía por una marca y les ordenaba que fuesen a reconocerlos; si no se equivocaban las dejaba vivir, si se equivocaban las abría en canal con un sable sobre el cuerpo del niño que creían suyo.
Si encuentran respuesta adecuada para atribuir, y no sin razón, a Jano el poder de todos los principios, precisamente en que abre la puerta a la concepción, y para asignar, el de todos los sémenes a Saturno, en que no puede separarse la seminación del hombre de su propia operación; y asimismo, para imputar a Libero y a Libera el poder de emitir los sémenes todos, en que presiden también lo tocante a la sustitución de los hombres, y para decir que la facultad de purgar y dar a luz es privativa de Juno, precisamente en que no falta a las purgaciones de las mujeres y a los partos de los hombres, busquen respuesta para Vitunno y Sentino, si quieren que estos dioses presidan a todo lo que vive y siente.
ntre las personas que me hacen demasiado favor, sin duda, en ocuparse de los articulejos que he solido dar a luz durante mi corta existencia periodística, algunos hay que me dirigen diariamente amistosas reconvenciones sobre lo perezosa que se ha hecho mi pluma de algún tiempo a esta parte.
Nació, pues, Ismael como nacen los hombres, conforme a la ley y curso ordinario de la naturaleza; y por eso dijo la Escritura, según la carne, no porque estos beneficios no sean de Dios, o porque aquello, esto es la generación, no lo haga Dios, cuya sabiduría, como insinúa el sagrado texto, «con fortaleza toca de fin a fin, y con suavidad dispone todas las cosas»; Sino que para significar cómo la gracia concede gratuitamente a los hombres el don de Dios, que no nos es debido, era necesario que naciera el hijo, contra el curso ordinario de la naturaleza; pues la naturaleza niega ya los hijos a hombre y mujer, cuales eran entonces Abraham y Sara, agregándose a aquella edad la esterilidad de la mujer, la cual no podía dar a luz cuando le faltaba...
¡Las oleadas de la muchedumbre me arrastraron a casa del conde de Fuensalida, donde supe que Isabel de Portugal, emperatriz de Alemania y reina de España, acababa de abandonar la Tierra al dar a luz un niño muerto!
Postróse Abraham con el rostro en tierra, rióse, y dijo en su corazón: jQue siendo yo de cien años he de tener un hijo, y siendo Sara de noventa ha de dar a luz!
Asimismo las palabras que dijo en su corazón: «¡Que de cien años he de tener hijo, y que de noventa ha de dar a luz Sara!» no son de quien duda, sino de quien se admira.
(Seis islas en total desde la isla de Ko en Kibi hasta la isla de las Dos-Casas-del-Cielo.) = Cuando ellos acabaron de dar a luz a los países, ellos empezaron de nuevo dando a luz a las deidades.
Pero ha compuesto un curso de moral, bien creído lo tiene; y, seguro de su buen propósito, la duda no le zozobra sino en orden al desempeño. El desempeño, medianísimo será; mas no puede esta aprensión tanto con él, que deje de dar a luz lo que ha puesto por escrito.