dandismo

dandismo

1. s. m. INDUMENTARIA Y MODA Actitud propia del dandi o del hombre que se distingue por su elegancia.
2. INDUMENTARIA Y MODA Trajes y ropa en general que visten los dandis.

dandismo

 
m. Calidad de dandi.
Porte e indumentaria de los dandis.
Traducciones

dandismo

dandismo

dandismo

SMfoppishness, foppish ways
Ejemplos ?
Para ser realmente griego no se debería tener ropa. El dandismo es la declaración de la absoluta modernidad en la Belleza. Lo único que puede consolar a un pobre es la extravagancia.
En otros, póstumos enclenques del dandismo literario del Segundo Imperio, o escépticos postizos bajo cuya máscara de indiferencia suele latir un corazón de oro, la moda es el desdén, y más, de lo nativo; y no les parece que haya elegancia mayor que la de beberle al extranjero los pantalones y las ideas, e ir por el mundo erguidos, como el faldero acariciado el pompón de la cola.
Como Disraeli, decidió asombrar a la ciudad con su dandismo; sus maravillosos anillos, su camafeo antiguo montado como un alfiler de corbata, sus guantes de cabritilla amarilla clara, se hicieron célebres, y Hazzlitt los consideró incluso como signos precursores de un nuevo género literario.
De tarde, antes de que llegasen sus amigos, dictaba a un tierno amanuense las escenas de su drama inédito La nube negra, o capítulos de su novela de la sociedad habanera, donde están, como flagelados con rosas, pero de modo que se les ve pestañear y urdir, los héroes de la tocineta y del chisme y del falso dandismo.
Los estetas pusieron una nota decorativa en el dandismo;, paseándose en público con un lirio en la mano, nos ofrece una transición al D'Annunzio de 1901, deshojando un haz de rosas en los umbrales de su maestro Carducci.
Villiers reclama a la reina Victoria la isla de Malta, que según él le pertenecía por herencia de sus antepasados. En Barbey d'Aurevilly el dandismo se hace expansivo, coloreado, armonioso, espiritual; se hace francés.
Seguramente la elegancia vacía del humanista, del Dandy, no podía ayudar sino declinar; pero el vencedor reluce con el cardenillo de la materialidad y no es nada más que un materialista insípido (13). Dandismo y materialismo pugnan por el premio de los estimados muchachos y muchachas y a menudo seductivamente intercambian la armadura en que el Dandy aparece en burdo cinismo y el materialista aparece en lino blanco.
Pero es seguro, la madera viva de los grupos materialistas romperá a las ramas secas del Dandismo; pero vivo o muerto, la madera sigue siendo de madera, y si deseamos la llama del espíritu hacer arder, la madera debe ir al fuego.
La voluntad no es fundamentalmente derecho, como los prácticos gustarían mucho de asegurarnos; uno no puede pasar sobre el deseo del conocimiento a fin de asegurar inmediatamente la voluntad, sino que el conocimiento se perfecciona a sí mismo como voluntad cuando se desensualiza y se crea a sí mismo como un espíritu "que construye su propio cuerpo", por ello no se sujetan a ninguna educación que termine en esta muerte y esta ascensión del conocimiento al cielo los que adolecen de la fragilidad de esta vida, de la temporalidad (17), formalidad y materialidad del dandismo y el industrialismo.
Tres grandes fenómenos sociales o revoluciones hicieron posible los tres grandes cambios que permitirían el nacimiento del dandismo.
Desde el siglo XIX, la posición estética del dandismo puede considerarse una de las evoluciones del concepto de «arte puro»: la actitud displicente, cargada de humor británico, que permitió a Thomas de Quincey considerar el asesinato como una de las bellas artes.
Debido a estas características, se le describe como "el Brummel de los gatos", en referencia a Beau Brummell quien fuera fundador del dandismo.