damasco

(redireccionado de damascos)
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damasco

(De Damasco, ciudad de Siria.)
1. s. m. TEXTIL Tela fuerte de seda, lana o algodón con dibujos brillantes formados con el tejido.
2. BOTÁNICA Albaricoquero, árbol.
3. BOTÁNICA Albaricoque, fruto de este árbol.

damasco

 
m. Tela fuerte de seda o lana, con dibujos formados con el tejido, y cuyo brillo los distingue del fondo.

Damasco (Dimashq)

 
C. cap. de Siria y del distrito homónimo (17 654 km2 y 1 326 000 h), a orillas del río Barada y en las estribaciones orientales del Antilíbano; 1 168 000 h. Centro comercial y de comunicaciones; curtidos, cerámica, famosas armas blancas, bordados de seda (damascos), refinerías de petróleo. Fue la antigua capital del Imperio árabe (661-750).

damasco

(da'masko)
sustantivo masculino
1. textile tela fuerte de seda, lana o algodón con dibujos brillantes formados con el tejido Los dibujos del damasco se deben al contraste de brillos y mates.
2. botánica variedad de albaricoquero y fruto de este árbol Recogió damascos para hacer mermelada.
Traducciones

damasco

albercoc

damasco

abrikos

damasco

apricot, damask

damasco

abrikoto

damasco

زردآلو

damasco

aprikoosi

damasco

abricot, Damas

damasco

アンズ

damasco

abrikosas

damasco

abrikoos

damasco

aprikos

damasco

aprikos

damasco

абрикос

damasco

Damašek

Damasco

SMDamascus

damasco

SM
1. (= tela) → damask
2. (= ciruela) → damson
3. (LAm) (= árbol) → apricot tree; (= albaricoque) → apricot
Ejemplos ?
Lo más sorprendente es que, lo mismo que ahora, se les halla durmiendo en este sitio y en igual forma en las noches crudas de enero; y raya en lo admirable el ver cómo al despertar se ponen a cantar, o se pegan de trompadas, tan contentos, holgados y retozones como si salieran de un lecho de plumas y damascos.
Halló la puerta, pero bien cerrada, y topó una ventana que pudo abrir, por donde entró el resplandor de la luna, tan claro, que pudo distinguir Leocadia las colores de unos damascos que el aposento adornaban.
Los limpios baños de marmóreas pilas Dó el agua pura mil esencias toma Cercaban lirios y agrupadas lilas De tintas bellas y profuso aroma. Damascos y alcatifas tunecinas Del palacio adornaban los salones, Perlas en colgaduras purpurinas, Perlas en recamados almohadones.
En un camarín pequeño, vestido con pabellones de berberiscos damascos y una alfombra de colores, junto a un cuadrado bufete, que rico tapete esconde de carmesí terciopelo con franjas de oro y borlones, enfrente de un oratorio de concha, nácar y bronces, donde la imagen brillaba del Redentor de los hombres, y a la luz de dos bujías, de aquel breve cielo soles, que en candeleros de oro daban vivos resplandores, sentada en la regia silla, con la presencia más noble que jamás tuvo matrona, que jamás respetó el orbe, doña Isabel, la gran reina de Castilla y León, mostrose a los admirados ojos del genovés sabio y pobre.
En los otros, que hermosean reposteros y damascos, los grandes, con sus señoras y los nobles cortesanos, ostentan soberbias galas, terciopelos y penachos; las damas y caballeros llenan los segundos altos, y de fiesta gran gentío los barandales y andamios, jardín do a impulso del viento ondean colores varios.
Si no te he dado telas y damascos, es porque tú no quieres vestir galas sobre las naturales martingalas, por no ofender, ingrata a tu belleza, las naguas que te dió naturaleza.
Tuvo este príncipe un hijo, y al saberse la noticia tocaron las campanas de todas las aldeas, la gente se puso los vestidos domingueros, se adornaron los balcones con tapices y damascos y los más pobres colgaron los cubre-camas menos deteriorados, ya que no tenían cosa mejor con que demostrar su alegría; y si por la noche no hubo iluminaciones, debiose a que entonces no se violentaban las leyes de la naturaleza y se dedicaba la noche al descanso y el día al trabajo, con lo cual era perfecta la salud de todos, tanto que era cosa rara morir de enfermedad, pues allí se moría de vejez.
-«Bien -le respondió el Monarca-; Pobre cetro me ha cabido: Id, empeñad mi gabán Y cumplid con vuestro oficio.» II - EL CONVITE En magníficos salones De damascos guarnecidos, Sobre alfombras matizadas Con primores exquisitos, Marchan nobles y señores, Paladines y homes-ricos Cubiertos de grana y seda Con honrosos distintivos: Mil bujías a la vez Despiden hermoso brillo Y reflejan en el oro De las galas y vestidos.
Díjoles lo que había visto en el teatro donde se representó la tragedia de su desventura: la ventana, el jardín, la reja, los escritorios, la cama, los damascos; y a lo último les mostró el crucifijo que había traído, ante cuya imagen se renovaron las lágrimas, se hicieron deprecaciones, se pidieron venganzas y desearon milagrosos castigos.
Admirados quedaron de tanta cristiandad los abuelos, pero la madre quedó más admirada; porque, habiendo con las nuevas del cirujano sosegádose algún tanto su alborotado espíritu, miró atentamente el aposento donde su hijo estaba, y claramente, por muchas señales, conoció que aquella era la estancia donde se había dado fin a su honra y principio a su desventura; y, aunque no estaba adornada de los damascos que entonces tenía...
El ancho circo se llena de multitud clamorosa que atiende a ver en su arena la sangrienta lid dudosa, y todo en torno resuena. La bella Zaida ocupó sus dorados miradores que el arte afiligranó, y con espejos y flores y damascos adornó.
Las especies alóctonas también se destacan en la región del Noroeste Argentino y Cuyo: excelentes vides (destaca el vino Malbec), olivos (se destaca una variedad de aceituna típica de la Argentina, variedad conocida como "Arauco"), nueces, duraznos, peras, cebollas, cuaresmillos, arándanos, ajos, damascos, ciruelas, higos, membrillos, kiwis.