dalmática

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dalmática

(Del bajo lat. dalmatica vestis, túnica de los dálmatas.)
1. s. f. HISTORIA, INDUMENTARIA Y MODA Túnica blanca y adornada de púrpura que tomaron los antiguos romanos de los dálmatas.
2. HISTORIA, INDUMENTARIA Y MODA Túnica abierta por los lados usada por los reyes de armas y los maceros.
3. RELIGIÓN Vestidura litúrgica propia del diácono, que se pone encima de otra.

dalmática

 
f. Túnica blanca adornada de púrpura, usada en la época imperial romana.
liturg. Vestidura que se pone encima del alba.
Sinónimos

dalmática

sustantivo femenino

dalmática:

mantoveste, ropón, túnica,
Traducciones

dalmática

dalmatica
Ejemplos ?
Delante marchaban unos heraldos llamados Artículos, vestidos con magníficas dalmáticas y cotas de finísimo acero: no llevaban armas, y si los escudos de sus señores los Sustantivos, que venían un poco más atrás.
Los chirimbolos del culto, cruces parroquiales, ciriales, arañas, candelabros, dalmáticas, paños, no se alquilan por más de tres pesos pieza; pero son derechos de fábrica que aprovecha la mayordomía y no el cura.
Imagen:Museo dell'operta del duomo, prato, in pietra serena (1487), di Lorenzo di Salvadore (forse su disegno di Giuliano da Sangallo).jpg Lavabo Imagen:Museo dell'operta del duomo, prato, corale c, 1435, miniato da Meo di Frosino e Battista di Niccolò.jpg Coral C Imagen:Museo dell'operta del duomo, prato, corale d, (1429-30), miniato da Rossello Franchi e Matteo Torelli.jpg Coral D Imagen:Museo dell'operta del duomo, prato, ostensorio del primo Settecento.jpg Ostensorio del siglo XVIII La sala contigua expone obras relacionadas con el culto por las reliquias marianas del Cíngulo: platas del siglo XVII-XIX, tejidos (manteles y dalmáticas para la estatua)...
Fortuny fue un gran aficionado a coleccionar diversos objetos, entre los que se encontraban armas, así como cuando todavía no se daba gran importancia en España, adquiría artísticos bordados de la Edad Media, dalmáticas y casullas bordadas con bellas ornamentaciones, tapices, objetos de bronce y especialmente lozas hispano-moriscas, platos, fuentes y todo tipo de vasijas.
El pretendió abolir todos los usos particulares y privilegios de la seo hispalense: precedencia del deán sobre el provisor eclesiástico, danzas de los seises, uso de ornamentos blancos y celestes para la Inmaculada..., y el uso de dalmáticas por los ministros menores.Todos los pleitos fueron a Roma, el que nos interesa, entre otros, a la SCR.
Se pidió parecer a muchas catedrales de España, y todas respondían afirmativamente, al uso de dalmáticas por ministros legos o clérigos no ordenados, como propia de nuestra nación.
Una de las soluciones sugeridas es que fueran ornamentos no bendecidos, pero esto no satisfizo. Hay grabados de los viajeros del XIX que incluyen a los ceroferarios y turiferario con dalmáticas.
Incluso hay testimonios de que en el seminario de Sevilla había antiguamente dalmáticas de todos los colores para cuando el seminario asistía solemnemente a la catedral.
425 ss.), de don Ramón de la Campa, al narrar el inventario de la dotación del ajuar y fiesta de la Inmaculada de 1656 cita un terno completo de brocado blanco de oro matizado en azul celeste, un frontal grande para el altar mayor, once frontales donde se ponen las reliquias, un paño de púlpito, una manga de cruz, etc., siete dalmáticas de raso azul y blanco con sus cenefas de brocatel para los ceroferarios y turiferarios, con sus albas de ruan y faldones de dicho raso, cíngulos, cordones de seda blanca y azul.
Salvo particular privilegio, es negra con las vueltas moradas. Uso de las dalmáticas por los acólitos. Según información rescatada por el historiador don Ramón de la Campa, en el Archivo de la Catedral de Sevilla, que hoy se encuentra depositado junto al General del Arzobispado de Sevilla en el Palacio Arzobispal, se encuentran todos los litigios que hubo entre el Cabildo Catedral y el Arzobispo Jaime de Palafox Cardona (1684-1701), el "hombre de los mil pleitos".
La urna que guarda las entrañas es de piedra, pintada de blanco y oro, y a cada uno de sus lados se encuentran representados dos heraldos, con mazas doradas apoyadas en los hombros, en cuyas dalmáticas aparecen los escudos del reino de Castilla y León.
Una vez obtenidas de una forma o de otra las preparaban con perfumes y ungüentos y las envolvían en ricos tejidos, sobre todo en dalmáticas enriquecidas con oro y púrpura.