Ejemplos ?
No le mataron porque era tirano, sino porque estorbaba que lo fuesen ellos. Ayer le dieron la muerte, y hoy los matadores se han dado a sí las provincias.
Muerto Agricalte, a Bambirago aterra; después hiere agriamente a Soridano, y, habría dado a éste también muerte, si hubiese sido el asta a herir más fuerte.
Si conforme soy yo quien se lo encuentra y se entera de lo que pasaba, hubieran sido los migueletes habría dado vuestras señas y las de nuestra guarida, como me las ha dado a mí, y estaríamos ya todos en la cárcel!
Desde aquel día mis asuntos entraron en orden de prosperidad; antiguos e infieles administradores perdieron su puesto o se convirtieron en santos, y al año siguiente se habían duplicado mis rentas, casi cuadruplicadas en la actualidad por el desarrollo que Jorge ha dado a la ganadería...
Tú no has dado a tu esposo sino la mitad del hogar; tú no le has dado el Niño...» La esposa permaneció un cuarto de hora sin ver el Nacimiento, viendo sólo, en las tinieblas interiores de sus penas, lo que cada cual, durante ciertos supremos instantes que deciden el porvenir, ve con cruel lucidez: lo fallido de su existencia, el resquicio por donde la desgracia hubo de entrar fatalmente...
«Me parece que todos los que hasta ahora han hablado ha sido, más que alabando al Amor, felicitando a los hombres por la dicha que este dios les concede, pero, ¿quién es el autor de tantos beneficios? Nadie lo ha dado a conocer.
FCE, México, 1965 Hernán Cortés nace en 1485 en Medellín, España, de familia humilde, trata de estudiar en Salamanca, “pero como desde temprana edad fue muy dado a las mujeres y a burlar maridos” sufre un percance que le impide embarcarse con Fray Nicolás de Ovando y a los 19 años (1504) llega a la isla Española con la esperanza de todo joven de su época, de hacerse rico en breve tiempo.
¿No soy yo a la que debes la vida? ¿No tomó bajo mis auspicios tu padre por esposa a la que te ha dado a luz? ¿Qué encuentras de reprensible en estas leyes que hemos establecido sobre el matrimonio?» Yo la responderé sin dudar: nada.
Por eso la metaciencia (la ciencia de la ciencia) debe utilizar la Semiótica como su órganon .” Como se observa, Morris subraya el calumniado carácter de imperialista que algunos críticos han dado a la Semiótica, pero ¿en qué sociedad, cultura o hechos no aparecen signos?
Le dijo que no se preocupara, pues en cuanto la niña se hiciera adolescente, el osito regresaría a su origen y todos serían más felices por el bienestar que su hijo había dado a los humanos.
Y el Fiel Ejecutor, presentó una memoria de los gastos que se hicieron en la Carnicería, y se le cometió a Francisco Díaz Bravo, Alcalde Ordinario y el Capitán Diego Navarrete, para que, vista y ajustado lo que se ha dado a cuenta, se traiga con el ajustamiento a este Cabildo para que la vea.
Aquel hombre que pierde la honra por el negocio, pierde el negocio y la honra. Infinitas vitorias ha dado a los enemigos el interés de los propios.