dañino

(redireccionado de dañinos)
También se encuentra en: Sinónimos.

dañino, a

adj. Que causa daño el tabaco es dañino para la salud. nocivo

dañino, -na

 
adj. Que daña o hace perjuicio.

dañino, -na

(da'ɲino, -na)
abreviación
inofensivo que es nocivo, perjudicial El tabaco es dañino para la salud.
Sinónimos

dañino

, dañina
adjetivo
perjudicial*, nocivo, pernicioso, dañoso, desfavorable, malo*. inofensivo, saludable, bueno.
Dañino se aplica, especialmente, a los animales o a las plantas que causan daño en los cultivos, aunque también se aplica con gran uso para referirse a los efectos de una determinada sustancia sobre la salud humana: el tabaco es dañino, perjudicial o nocivo para la salud. Menor uso en la lengua presentan los adjetivos pernicioso y dañoso, aplicados preferentemente a la salud humana: pernicioso o dañoso para la salud.
Traducciones

dañino

nuisibles

dañino

الضارة

dañino

επιβλαβείς

dañino

有害

dañino

有害

dañino

skadelige

dañino

מזיקים

dañino

/a
A. ADJ
1. (para la salud) → harmful
animales dañinosvermin sing, pests
2. (para el desarrollo de algo) → damaging (para to)
B. SM/F (Cono Sur) → thief

dañino -na

adj harmful
Ejemplos ?
Los loros son tan dañinos como la langosta, porque abren los choclos para picotearlos, los cuales, después se pudren con la Lluvia.
Sabios, resolved este problema, que debe de tener alguna conexión con los animalitos asquerosos y dañinos creados para probar la paciencia del hombre.
Casi iba, sin quererlo, hasta juntar en su mente las ideas de madriguera, de bichos dañinos y de incendio; pero más que todo, renegaba, entre sí, con el maldito: «¡Mañana!», al cual, sin embargo, se sabía demasiado atener, él también, cuando se trataba de intereses ajenos.
No les alcanza al árbol difícil el brazo canijo, el brazo de uñas pintadas y pulsera, el brazo de Madrid o de París, y dicen que no se puede alcanzar el árbol. Hay que cargar los barcos de esos insectos dañinos, que le roen el hueso a la patria que los nutre.
No parece haberse jamás intentado ninguna estimación del muchas veces mayor número de quienes perecieron más indirectamente por los dañinos efectos de las malas condiciones industriales.
Y en este animal brioso, que nunca al trajín se rinde de su marchar vigoroso, vigilaré cuidadoso tus montes de linde a linde; y ni en los montes vecinos han de quedar clandestinos y atrevidillos pastores, ni furtivos cazadores, ni leñadores dañinos.
¿Cómo podía creer que él no era hombre, cuando jamás había sentido otra cosa que amor a todos, y ni siquiera tenía odio a los animales dañinos?
Un día le añade a tal mata un puñadillo de estiércol; otro le echa una chorreadita de agua; ora las limpia a todas de orugas y demás insectos dañinos; ora cura a las enfermas, entablilla a las fracturadas, y pone parapetos de caña y hojas secas a las que no pueden resistir los rayos del sol o están demasiado expuestas a los vientos del mar; ora, en fin, cuenta los tallos, las hojas, las flores o los frutos de las más adelantadas y precoces, y les habla, las acaricia, las besa, las bendice y hasta les pone expresivos nombres para distinguirlas e individualizarlas en su imaginación.
El domador hizo esto porque los perros reconocen siempre el olor del tigre; y en cuanto olfatearan a Juan Darién sin ropa, lo harían pedazos, pues podrían ver con sus ojos de perros cazadores las rayas de tigre ocultas bajo la piel de hombre. Pero los perros no vieron otra cosa en Juan Darién que el muchacho bueno que quería hasta a los mismos animales dañinos.
La previsión eterna, al colocar al lado de diversas plantas nocivas, simples saludables, y en la substancia de muchos animales dañinos el remedio a sus heridas, ha enseñado a los soberanos, que son sus ministros, a imitar su sabiduría.
Además, en ningún momento considera que esos capitales fueron dañinos para el país; al contrario, los cataloga como "inversión extranjera" y el tono con el que suscribe las referencias al desempeño de esa inversión resulta elogioso.
Los escritos impíos de los Leucipos y de los Diágoras perecieron con ellos, pues no habían aún inventado el arte de eternizar las extravagancias del espíritu humano; pero gracias a los caracteres tipográficos, y al uso que de ellos hacemos, los dañinos extravíos de Hobbes y de Spinoza, vivirán por siempre.