dárdano


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dárdano, -na

 
adj.-s. De Troya.
Sinónimos

dárdano

, dárdana
adjetivo y sustantivo
(persona) troyano, ilíaco, iliense, teucro.
Ejemplos ?
¡Y ahora ese Paris, con su afeminada comitiva, ceñida la cabeza de la mitra meonia, y perfumado el cabello, está disfrutando de su conquista, mientras que yo llevo inútilmente mis ofrendas a sus templos y abrigo en mi alma una vana idea de tu poder!" Oyó el omnipotente al que estas preces la dirigía, abrazado a los altares, y volvió los ojos a las regias murallas de Cartago, y a los amantes olvidados de mejor fama; en seguida se dirige en estos términos a Mercurio, y le da estas órdenes: "Ve, ve, pronto, hijo mío; llama a los céfiros, y ve volando a hablar al caudillo dárdano, que se está en la tiria Cartago desatendiendo las ciudades que le conceden los hados; llévale mis palabras en los rápidos vientos.
Aquí torna Dárdano, nacido aquí, y con sus solemnes mandatos nos impele Apolo hacia el tirreno Tíber y a la sagrada fuente del Numico.
Allí está el antiguo linaje de Teucro, raza bellísima, héroes magnánimos, nacidos en mejores tiempos, Ilo, Asáraco y Dárdano, el fundador de Troya.
Primero Zeus, que amontona las nubes, engendró a Dárdano, y éste fundó la Dardania al pie del Ida, en manantiales abundoso; pues aún la sacra Ilión, ciudad de hombres de voz articulada, no había sido edificada en la llanura.
Ea, librémosle de la muerte, no sea que Zeus se enoje si Aquileo lo mata, pues el destino quiere que se salve a fin de que no perezca ni se extinga el linaje de Dárdano, que fue amado por el Cronión con preferencia a los demás hijos que tuvo de mujeres mortales.
Después acometió a Laógono y a Dárdano, hijos de Biante: habiéndolos derribado del carro en que iban, a aquél le hizo perecer arrojándole la lanza, y a éste hiriéndole de cerca con la espada.
¡Ay, cuánta fatiga rendirá a caballos y caballeros! ¡Cuánta desolación atraes sobre el pueblo de Dárdano! Ya Palas prepara su yelmo, su égida, su carro y su furor.
Suscita se discordia entre los amedrentados ciudadanos; unos quieren que se le entregue la ciudad, que se abran las puertas a los hijos de Dárdano, y traen por fuerza a las murallas al mismo Rey; otros se arman y corren a defender los adarves.
Si algún día llego a pisar las márgenes y las campiñas del Tíber; si algún día llego a ver las murallas prometidas a los míos, nuestras ciudades y nuestros pobladores, el Epiro y la Hesperia, unidos de antiguo por un mismo origen, pues todos, tienen por padre a Dárdano, y ligados por iguales infortunios, formaremos por nuestra estrecha unión una sola Troya.
SILENO Yo ¿soy el Ganimedes de Zeus, Cíclope? CÍCLOPE Sí, por Zeus, que le rapto yo de la tierra de Dárdano. SILENO Estoy perdido, muchachos, voy a sufrir horribles males.
Dárdano tuvo por hijo al rey Erictonio, que fue el más opulento de los mortales hombres: poseía tres mil yeguas que, ufanas de sus tiernos potros, pacían junto a un pantano.
Patroclo se detuvo atónito, y entonces clavóle aguda lanza en la espalda entre los hombros el dárdano Euforbo Pantoida; el cual aventajaba a todos los de su edad en el manejo de la pica, en el arte de guiar un carro y en la veloz carrera, y la primera vez que se presentó con su carro para aprender a combatir, derribó a veinte guerreros de sus carros respectivos.