custodio

custodio

(Del lat. custos, -odis.)
1. s. m. Persona o escolta que vigila a un preso.
2. RELIGIÓN Superior de una custodia de la orden franciscana.

custodio, -dia

(kus'toðjo, -ðja)
sustantivo masculino-femenino
persona que custodia algo o a alguien Se convirtió en custodio de sus bienes.
Traducciones

custodio

Kustos

custodio

custode

custodio

gardien

custodio

bewaarder

custodio

vogter

custodio

カストディアン

custodio

후견인

custodio

/a
A. ADJ ángel custodioguardian angel
B. SM/F (= guardián) → custodian (Méx, Perú) → police officer
Ejemplos ?
(Aplausos) El parte de guerra informa que las tropas de seguridad pública que defendían la presidencia municipal de Ocosingo sufrieron las siguientes bajas: dos muertos, dos heridos y cuatro prisioneros, que permanecen bajo custodio de nuestras tropas, y por el lado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional no se reportó ninguna baja.
De esta suerte, identificados y confundidos en todos los españoles, dignos de este nombre, su deber de vasallos leales con su dignidad de ciudadanos libres, compenetrados en mí la potestad Real y el alto magisterio de primer custodio de las libertades patrias he podido creer, y puedo afirmar con toda verdad, que donde quiera que me hallase, llevaba conmigo la Covadonga de la España moderna.
Ustedes han hecho modificaciones importantes también, cuando hemos modificado la Carta Orgánica del Banco Central, permitiendo que el Banco Central sea también el garante del crecimiento de la economía argentina, además del custodio del valor de la moneda argentina.
El Contador llevará las cuentas generales del Gobierno, será el custodio de ellas y conservará los comprobantes que a ellas pertenezcan.
En fin, defendió con tal vigor, con tan previsoras leyes esta divina institución, que ningún observador imparcial de la realidad podrá menos que reconocer que, también por lo que se refiere al matrimonio, el mejor custodio y defensor del género humano es la Iglesia, cuya sabiduría ha triunfado del tiempo, de las injurias de los hombres y de las vicisitudes innumerables de las cosas.
Ustedes comprenden bien, Venerables Hermanos, que estas consideraciones se encuentran confirmadas por la opinión sostenida por un gran número de los Padres, y que la sagrada liturgia reafirma, que el José de los tiempos antiguos, hijo del patriarca Jacob, era tipo de San José, y el primero por su gloria prefiguró la grandeza del futuro custodio de la Sagrada Familia.
Verdad que es suyo cuanto amor encierra mi pecho lacerado, amor que, con la ausencia perdurable del ídolo de mi alma, se ha doblado; mas ¿dónde la inefable ternura, los afanes, los desvelos, y ese caudal de halagos sin medida de aquel ángel bendito de mi vida, custodio de mis pobres pequeñuelos?
en la cruz va a expirar.» Lo espolea una angustia que lo acusa, el dolor de la conmoción lo hostiga, pasan los rayos del celeste auriga entre las almenas de Siracusa cuando el fiel Filóstratos se le cruza, de su hogar el custodio leal y honesto, que ante su amo muestra espantado gesto.
De esta doble dignidad se siguió la obligación que la naturaleza pone en la cabeza de las familias, de modo que José, en su momento, fue el custodio legítimo y natural, cabeza y defensor de la Sagrada Familia.
Recibe ésta, util y saludable, que quiero fijes en tu espíritu: " debemos escoger algún hombre de bien y tenerlo siempre delante de nuestros ojos, como si viviésemos con él observándonos y en todo obrar como si nos estuviera viendo" Esto, mi Lucilio, lo prescribió Epicuro, nos dió un custodio y pedagogo, no sin razón: gran parte de nuestras faltas se evitarían si cuando nos disponemos a cometerlas asistiere un testigo.
de Tetis Fecunda, prole, Y del ingente Padre Océano Que en giro eterno Circunda el orbe: Vedme en las peñas Encadenado, Como custodio Del alto monte.
Los que no se separaron de los divinos consejos de Jesucristo, que por boca de San Mateo nos dice: «No queráis congregar tesoros en la tierra, adonde la polilla y el moho los corrompen, y adonde los ladrones los desentierran y hurtan, sino atesoraos los tesoros en el cielo, adonde no llega el ladrón ni la polilla lo corrompe, porque adonde estuviere vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.» En el tiempo de la tribulación y de las calamidades experimentaron con cuánta discreción obraron en no haber desechado el consejo del Divino Maestro, fidelísimo y segurísimo custodio.