currito

currito

s. m. y f. OFICIOS Y PROFESIONES coloquial Persona que trabaja y no ocupa un cargo importante.
Traducciones

currito

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Currito

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currito

currito

SMworking man, working bloke
Ejemplos ?
A fuerza de oír tales cosas, pues no es otro el principal asunto de las más frecuentes conversaciones de por aquí, pronto comenzó a hervirme la sangre contra la insolencia de Currito el Guapo.
-Buenos días, caballeros. -Pero, Currito, ¿qué jaces? -exclamó el Gallareta, transcurridos que hubieron algunos minutos, al ver cómo aquél ceñía a su cuerpo la soga en tanto los Pedrotes se entretenían en hacer un cigarro, que acababa de ofrecerles el anciano.
-Pero ¿tú en qué piensas pa pensar asín de mi gachí y pa decir lo que estás diciendo? -preguntole Currito al Virutero con voz que estaba anunciando tormenta de modo más infalible que el mismísimo Zaragozano.
espués de escuchar Currito el Carabina todo cuanto hubo de decirle la hembra que sin permiso de la Católica, Apostólica, Romana, cuidábase de zurcirle lo roto, de coserle lo descocido, de espumarle el puchero y de muchísimas cosas más que por discreción callamos, quedóse nuestro hombre silencioso durante algunos instantes, no sin redoblar nerviosa y acompasadamente sobre el suelo con el tacón de uno de sus brodequines y no sin poner cara de malísimos propósitos, y exclamó después con acento sordo y amenazador: -¡Por vía e Dios con el compadre!
Y con un mozo que, mejorando lo presente, nunca le podrá pagar a Dios lo que Dios le dio a manos llenas: güenas rentas, güen corazón, güen tronco y mejores ramas. Pero si usté le conocerá; si con quien se ha casao ha sío con Currito, el hijo de los Tramoya, los de Echevarría.
-Pus pa ti ese proigio, pa ti u pa el mengue, porque lo que es a mí mardita la falta que me jace. -Es que ese proigio se llama Currito Clavero por mal nombre el Carambola, pa lo que usté guste mandar.
Y a la pregunta de Currito, Rosario sentóse sobre las piernas de aquél, le rodeó el cuello con el brazo, y más adelante podrán conjeturar los que nos lean lo que le dijo al Carabina la hembra que le planchaba las pecheras, zurcíale lo roto y cosíale lo descosido.
Porque como cuando su novio, un zagalete más vivo que un rayo, sigún dicen, tomó el portante y se largó en busca de fortuna a Chile u al Perú, ella le prometió esperarlo diez años largos e talle..., pos velay usté..., Cuando se le arrimó Currito, pos le dijo a Currito que perdonara por Dios.
Mía tú que Currito está arrepentío de haber pintao contigo la cigüeña, que el hombre está por ti ciego del to; mira, Lola, que no se encuentra otro hombre más güen mozo que él, ni más gracioso, ni más echaíllo pa alante, y que, además de ser asín, el gachó es güeno, y además de sé güeno, que está abrigaíto y...
Pero como Currito tiée para comer y pa que le cante un ciego, y del novio que se le había dío no tenían noticias ningunas, y ya se les había muerto el señor Paco, y se habían quedao diciendo aquello de «hoy ayuno y mañana no me esayuno»..., pos velay usté.
Y sin decidirse, no obstante, del todo por Perico, ni por ningún otro de los muchísimos que la arrullaban, estaba Rosarito, cuando una noche, en que gozaba en compañía de sus viejos del aire libre, en mitad del patio de su casa, hubo de penetrar -según cuentan- la tía Pingajitos anunciando con voz de aguardentosas inflexiones, que una comisión compuesta de la flor y nata de los mocitos baries, o sea, de Antonio el Viruta, Juanico el Tartajoso y Currito el Tonelero, solicitaban ver a la Niña de los Lunares.
No estaba el Carambola muy satisfecho de sí mismo; parecíale sentir que le escarabajeaba en la conciencia la mala partida que desde hacía mucho tiempo venía pensando en jugarle a Currito.