curarse


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curarse

(ku'ɾaɾse)
verbo pronominal
1. recuperarse una persona o animal de alguna dolencia Se curó de su resfriado.
2. emborracharse Se curó con tequila.
Traducciones

curarse

heilen

curarse

recover
Ejemplos ?
En secretas reflexiones Abismado y sin curarse De cuanto en redor pasaba Seguia, cual si ocupasen Su mente graves cuidados (132) O duelos su ánima graves.
Si no, yo no puedo hacer nada por ti, mi querido Carmides.» Apenas Critias me oyó hablar de esta manera, cuando exclamó: —¡Qué fortuna es para este joven, Sócrates, tener el mal de cabeza, si al curarse ve la necesidad de perfeccionar igualmente su espíritu!
Ella le besó con transporte, y luego dulces lágrimas brotaron de sus ojos, llanto de felicidad que indicaba que su vacilante razón no estaba ya perdida. En efecto, no tardó en curarse del todo, llenando de júbilo a su anciano padre que tanto la amaba.
En la misma ciudad de Cartago, Inocencia, mujer devotísima y de las principales señoras de aquella ciudad, tenía un cáncer en un pecho, dolencia, según dicen los médicos, que no puede curarse con medicamento alguno, y por eso se suele cortar y separar del cuerpo el miembro infecto donde nace, para que el doliente viva algún tiempo más, porque, según sentencia de Hipócrates, como dicen los físicos, de allí ha de resultar la muerte, y más o menos tarde es necesario abandonar del todo la cura.
Venga. ENCARGADA. -¡Canaglia! VECINA 2ª. -Venga a curarse esa pierna. Déjelo. ENCARGADA. -¡Mazcalzone! ( Volviéndose a INDALECIA .) Usté también, ¿qué está compadriando así?...
Evoco ante tus recuerdos, tus desgracias de otros tiempos. Quieres saber si puede curarse tu nueva herida, y te he mostrado la cicatriz de una herida más profunda aún.
Su constancia era inimitable: herido en un encuentro por los Moros de Granada, sin acabar de curarse, se vengó haciendo estragos en los de Gibraltar y Archidona, quando estas plazas se rindieron á las armas de Castilla.
Si se queda pobre, da marcadas y evidentes señales de que no es inteligente, ó de que no es activa, ó de que padece alguna enfermedad secular de que no ha logrado curarse.
Y según iba sanando el cuerpo, iba también curándose el alma; por lo que el leproso, al ver que empezaba a curarse, comenzó a sentir gran compunción de sus pecados y a llorar amarguísimamente; y así, a medida que se iba curando el cuerpo, limpiándose de la lepra por el lavado del agua, por dentro quedaba el alma limpia del pecado por la contrición y las lágrimas.
¿Curarse de una fiebre perniciosa allí donde se la adquirió- No, por cierto; pero el mensú que se va puede no volver, y el mayordomo prefería hombre muerto a deudor lejano.
El comandante Beltrán pudo curarse, y regresó á Buenos Aires, donde volvió á vestir el santo hábito, muriendo poco tiempo después.
En cuatro horas pasaría la fiebre, y la misma cintura no le dolería tanto... ¿Qué necesitaba, en suma, para curarse? Un poco de descanso, nada más.