Ejemplos ?
¿Es por ventura novedad que Isabel suspire, y vos (a MARGARITA ) recéis, y ayunéis a pan y agua, y os andéis curando enfermos por caridad?
No tardó Psiches, que luego se fue al monte Tenaro, y tomados aquellos dineros y aquellas sopas como le mandó la torre, entrose por aquella boca del infierno, y pasado callando aquel asnero cojo, y pagado a Carón su flete por que le pasase, y menospreciado asimismo el deseo de aquel viejo muerto que andaba nadando, y también no curando de los engañosos ruegos de las viejas tejedoras...
Para la señora Micaela no pasó inadvertida la generosa indicación del médico, y en cuanto llegó a la siguiente mañana el Chusquel, le preguntó: -¿Con qué está curando a Joseíto el Clavija?
-Pos pa mí que le están curando con un emplasto de romero y vino endispués de lavar la jería con agua de malvaloca. -Pos cuando vayas le vas a icir e mi parte al señor Juan que jaga el favor de vinir a verme, que por favor se lo pío.
-Eso juro yo bien -añadió Monipodio-, y de la boca me quitaste, Chiquiznaque amigo, todo cuanto aquí has dicho; y así, voacé, señor galán, no se meta en puntillos con sus servidores y amigos, sino tome mi consejo y pague luego lo trabajado; y si fuere servido que se le dé otra al amo, de la cantidad que pueda llevar su rostro, haga cuenta que ya se la están curando.
Recorría Jesús toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
El viejo señaló con el dedo unos espesos matorrales y le acompañó a ellos intrépidamente. Entretanto nos habíamos todos animado, nosotros paciendo, nuestros guías curando sus heridas.
Los que, por ser avarientos o por otra cualquiera causa o razón que sea, como no nazca de fuerza o necesidad (que no se; deben guardar leyes en los tales casos) cuando van a la plaza compran de lo más malo por más barato, como si no fuera mas caro un médico, un boticario y un barbero todo el año en casa curando las enfermedades que los matos mantenimientos' causan, condenámoslos en desgracia general de sí mismos, declarándolos, como los declaramos por profesos, y los mandamos no lo hagan, o serán por ello castigados de los curas, sacristanes y sepultureros de su parroquia, más o menos conforme al daño causado por su necedad.
Y ya que como toscos y viles no tuvieran conocimiento ni estimación de sus perfecciones, siquiera como interesables ¿no les moviera sus propias conveniencias y utilidades en tantos beneficios como les hacía, sanando los enfermos, resucitando los muertos, curando los endemoniados?
Y Jesús se levantó, y seguía a su madre. Y María conservaba en su corazón todos los milagros que había hecho entre el pueblo, curando a muchos que habían enfermado.
Cierto, tú burlas y juegas de cuero ajeno.» En tanto que yo, en mi pensamiento, falsamente acusaba estas cosas y disputaba de ellas con grande enojo, conocí de sus mismas palabras, algo dudosas, aunque no muy obscuras para asno discreto, que aquel mancebo no era Hemo, ladrón famoso, mas que era Lepolemo, esposo de la doncella: porque procediendo en sus palabras, que ya un poco más claramente hablaran, no curando de mi presencia, estuvieron hablando muy quedo, y él dijo: -Tú, señora Carites, mi dulcísima esposa, ten buen esfuerzo, que todos estos tus enemigos te los daré presos y cautivos en las manos.
Pero ni entonces de la mitra, ni entonces de la suerte de su fluente atuendo ella curando, con todo su pecho de ti, Teseo, con todo su ánimo, con toda pendía, perdida ella, su mente.