Ejemplos ?
¿Era esta palabra apodo o apellido? No sabré decirlo, porque los colegiales jamás se cuidaron de averiguarlo. Halicarnaso era un zapatero remendón que tenía establecidos sus reales en un tenducho fronterizo a la portería del colegio, tenducho que, allá por los tiempos de rectorado del ilustre D.
Habían encontrado ya un ídolo de oro y una corona también de oro; pero con el gran gozo que les produjo este hallazgo y el mayor que aún se prometían, no cuidaron de conservar ilesa cierta argamasa, que era como el murallón, o dígase la callana, que recibía estos tesoros para que no los inundasen las poderosas filtraciones del lago vecino.
Paredes despechado se retira á su tienda, coge un montante, y se entra por el puente. Los enemigos no se cuidaron de emplear su artillería en aquel hombre solo, y él hizo señal de querer hablarles.
¿Qué podrán responder a esta objeción si les preguntamos por qué razón los dioses cuidaron de anunciar estos sucesos como felices, y ninguno de ellos atendió a corregirlos con sus amonestaciones, o recordar al mismo Sila las futuras desgracias públicas, si sabían que había de causar tantos males con sus horribles guerras civiles, las cuales no sólo habían de estragar, sino arruinar totalmente la República?
Los yernos de Mío Çid quando este aver tomaron d’esta arrancada, que lo teníen en so salvo, cuidaron que en sus días nunqua seríen minguados.
A otros los cuidaron mientras ni siquiera eran conscientes de lo que les había sucedido, se enteraron después, cuando despertaron mientras intentaban quedarse en este lado del mundo.
Ya que al mirar sus quietas aguas, te veo diciéndome adiós; con esas manitas que me cuidaron, reconfortando todo dolor DAMA DE HONOR Ha llegado la “Esmeralda”, nuestro buque nacional; ha ingresado majestuosa, a este Puerto sin igual Trae sus velas desplegadas, realzando su esplendor; de ser una dama radiante, altiva en su misión.
La palabra que nació dentro de estas montañas, las montañas zapatistas, encontró oídos que le dieron cobijo, la cuidaron y la lanzaron de nuevo para que lejos llegara y diera la vuelta al mundo.
Organizaba misiones y tenía una aguda conciencia social. Tres hijas de esas tierras la cuidaron con cariño, esmero y respeto. A ellas vaya nuestra eterna gratitud.
La niña fue siempre buena y cariñosa, nadie tuvo la menor observación que hacerle y todo el mundo atribuía aquel cambio a la flor. Margarita y el caballero cuidaron con esmero el rosal, que cada año dio mayor número de rosas blancas.
5 Mas ellos no se cuidaron, y se fueron, uno á su labranza, y otro á sus negocios; 6 Y otros, tomando á sus siervos, los afrentaron y los mataron.
Que jamás cuidaron los dioses de los romanos de que no se estragase y perdiese la República por las malas costumbres Por lo que se refiere a la presente cuestión...