cueva


También se encuentra en: Sinónimos.

cueva

(Del lat. vulgar *cova < covus < lat. cavus, hueco.)
1. s. f. GEOGRAFÍA, GEOLOGÍA Cavidad natural o excavada, que se adentra bajo tierra o en una elevación del terreno en las paredes de la cueva encontraron pinturas rupestres. caverna, gruta
2. Bodega o sótano guardaban en la cueva las botas de vino.
3. cueva de ladrones 1. Se refiere a un lugar donde una persona se siente estafada o engañada: esa tienda es una cueva de ladrones. 2. Casa en la que se acoge a personas de mal vivir.

cueva

 
f. Cavidad subterránea más o menos extensa, natural o artificial.
Sótano.

cueva

('kweβa)
sustantivo femenino
1. geografía cavidad subterránea abierta de manera natural o artificial La cueva la usaban los osos como madriguera.
2. vivienda excavada en el suelo Visitamos la cueva de El Romeral y nos fascinó.
Sinónimos

cueva

sustantivo femenino
1 antro, caverna*, gruta, cripta.
El antro y la caverna son cavidades naturales muy profundas. La cueva, la gruta y la cripta pueden ser naturales o artificiales, y profundas o de escasa profundidad.
Traducciones

cueva

grotte, hule

cueva

kaverno

cueva

grotte

cueva

spelunca

cueva

grot

cueva

grotta

cueva

jeskyně

cueva

luola

cueva

pećina

cueva

ほら穴

cueva

동굴

cueva

hule

cueva

caverna

cueva

ถ้ำ

cueva

mağara

cueva

hang động

cueva

洞穴

cueva

Пещера

cueva

המערה

cueva

SF
1. (Geog) → cave
cueva de ladronesden of thieves
2. (para vino) → cellar, vault
3. (Cono Sur) (= vagina) → pussy
4. tener cueva (Cono Sur) (= suerte) → to be lucky
Ejemplos ?
En los tesoros de mi cueva inversa los llantos idos sin piedad azoto; cruel me someto en plenitud y agoto las magas artes que mi piel malversa.
Llegó al establo, alzó un peñón que había; sacó el rebaño, y nos metió en la cueva; y vase a apacentar aquel hatillo, tocando un gigantesco caramillo.
Mas te quiero elegir entre mil una o dos parejas, por que al fin yo venga. ¿Por qué en la cueva no me lo pediste donde ver sus imágenes pudiste?
nos odiamos; pero, escucha: no temas, no temas por tu vida; ¡es tuya toda entera! ¡Jamás romperé el hilo de tu muda existencia! Sigue viviendo, sigue, pero... ¡oculta en tu cueva! ¡No salgas! ¡No me mires!
La cueva, ahondada por la continua mordedura afanosa de las piquetas, no tenía ya más cubierta que aquella saliente costra, conmovida sin tregua, de desplome fatal, inevitable.
De Sacaya el límite irá en líneas rectas a las apachetas de Cueva Colorada (45) y de Santaile (46), donde seguirá al noroeste por los cerros de Irruputuncu (47) y Patalani (48).
Con unos pocos trae las faldas llenas, otros trae bajo el brazo hechos un lío; y muchos a un zurrón echa el malvado que, al uso del pastor, le cuelga a un lado. »Llevónos a la cueva que excavada habita junto al mar el monstruo ciego.
En mis adentros yo gritaba: ¡Fuerte soy!, ¡Fuerte soy! Me tomó entre sus horribles tenazas y me llevó fuera de la cueva. Allí vi algo horrendo: cientos de descomunales hormigas rojas venían hacia mí para devorarme, pues de eso estaba seguro, aunque, imaginaba con cierto humorismo muy, pero muy negro, sólo sería un bocadillo para ellas.
Según había leído en el precioso librito, llegaría en tres días hasta una montaña, no muy alta, y allí, en la cúspide encontraría una cueva donde se ocultaba la “sorpresa áurea”, como se decía en el capítulo uno.
Hízomelas ver su hijo Cuando visitó esta cueva Donde iba el Rey pecador A cumplir sus penitencias.» (219) Y eran unos caractéres Inteligibles apenas.
Aquel judío se lo engullía la malhadada bestia en un avemaría. Pero él, insensible al general desaliento, marchaba en línea recta hacia la cueva.
Y cuál no sería la sorpresa del tlacuachito, ahora humilde y escarmentado, al escuchar que el ocelote decía frente a una enorme cueva: -Padre TLALOCTLI, vengo a que me des licencia para comerme a tus hijos.