cueto

cueto

1. s. m. Sitio alto y defendido.
2. GEOGRAFÍA Otero, normalmente peñascoso y con forma cónica la carretera bordeaba un cueto agreste.

cueto

 
m. Sitio alto y defendido.
Colina de forma cónica, aislada y por lo común peñascosa.
Ejemplos ?
Metió en una naue de armada y fue desterrado a Nicaraua, a Panamá. Nombró capitán a don Alonso Montemayor, Diego Áluares Cueto, su cuñado, con seycintos hombres.
-Pues digo bien. ¿No estoy yo cansada de ver casas de aldea en Miranda, en Cueto, en San Juan?... Y eso que, según me han dicho, estas casas son palacios, comparadas con las de las aldeas del interior.
-Pero en la mañana del viernes -día fatídico de las apariciones- el comisario tuvo un pésimo rato leyendo en La Pamapa el luminoso artículo del doctor Pérez y Cueto, que comenzaba: «Apenas El Justiciero vislumbra un cuento de Dueñas Quitañonas, o una conseja que no engulliría Tragaldabas, o algún disparate digno de Juan de la Encina o de Manolito Gásquez, cuando montado en su Pegaso de cartón, que es apenas un Clavileño y clavándole el acicate en los ijares, comienza entre bote y bote a ensartar sandeces que sólo caben en meollos como los que escriben ese papel de estraza.
-Eso no más ha de ser -dijo Severo Rendón, allí presente, con gran disgusto de Pérez y Cueto, que no lo podía pasar «por chisgaravís, meterete y urdemalas, además de pisaverde y mujeriego», según decía-.
a del rubicundo Febo las relumbrantes guedejas sus destellos apagaron tras de las peladas selvas. Cueto, el ilustre lugar, confín de la noble Iberia, el de las sensibles Hadas y retozonas Napeas; patria de grandes varones, cuna de tamañas hembras; Cueto, en fin, que no hay más que él, ni caben más en la tierra, duerme el sueño de los justos entre escajos y tinieblas.
-Pues, señor, resulta de que yo, a la vera de la casa, tengo un güerto de carro y medio de tierra, que, en buen hora lo diga, es una alhaja pa el dicho de coger patatas y posarmos pa el avío de la casa... como que el viudo del Cueto me daba por él un prao de cinco carros y un rodal viejo, y no se le quise cambiar...
La Real Chancillería mantuvo al Concejo querellante en su derecho «de llevar su cabaña c on palos, pastores, perros y cencerros, a pacer las yerbas y beber las aguas, seleando y majadeando, a los sitios de Bus Cabrero, Bustamezán, Cueto de Espinas, etc., etc...» Idéntico y tan antiguo privilegio es el que disfrutan los demás Concejos sobre estos y otros puertos.
Al siguiente día, á la hora en que iba á principiarse en la iglesia de los dominicos una solemne misa cantada en honor de San Valentín, misa para la cual estaba invitada mucha gente de copete, se presentó el bachiller Juan de Morí quien, con vozarrón estufWíndo, dio lectura á im papel que así decía: — «Tengase por excomulgados á los reverendos i adres fray »Juan de Zarate, fray Dionisio de Oré, fray Lope Cueto y fray »Juan Rodríguez, p or estar así declarados, en auto de ayer, »por su ilustrísima el seflor Obispo, quedando suspensos de celebrar, confesar y predicar en este obispado.
XCOMUNIÓN CONTRA EXCOMUNIÓN De acuerdo con el Obispo de Trujillo don Carlos Marcelo Corni, el padre fray Dionisio de Oré, guardián de San Fran- cisco, fray Juan de Zarate, prior de Santo Domingo, fray Lope Cueto, superior de San Agustín, y el comendador de la Mer- ced fray Juan Rodríguez, resolvieron sacar en procesión so- lemne la imagen de san Valentín el día 14 de Febrero de 1627, para que no se repitiese el terremoto que en igual día del año anterior aterrorizó al vecindario.
Pero este espectáculo, si bien en los salones de la ciudad era de buen tono ante una escogida y culta concurrencia, delante de un populacho grosero y sobre la yerba de un prado de Cueto o de Miranda, se prestaba a mil inconvenientes, el menor de los cuales era el ridículo.
El cura Cueto, que era el nuevo cura, creyó llegada la oportunidad de extraer el tesoro; pero tuvo que luchar con la resistencia de los indios, que veían en tal acto una odiosa profanación.
-¡Camándulas, camándulas y camándulas! -interrumpió sulfurado el doctor Pérez y Cueto-. Lo de las mesas parlantes y de los mediums está por ver, aunque el magnetismo animal sea cosa probada, pero fantasmas no ha habido nunca, por mucho que digan los historiadores mitológicos y los historiadores ultramontanos.