cuestor

(redireccionado de cuestores)

cuestor

(Del lat. quaestor, -oris.)
1. s. m. HISTORIA Magistrado romano encargado de la administración o recaudación de los fondos públicos.
2. Persona que pide limosna para el prójimo o para llevar a cabo una obra benéfica las señoras de alta alcurnia actuaban como cuestores conmiserativos. postulante

cuestor

 
m. Ant. magistrado romano encargado de la administración del erario público.
com. Persona que que pide limosna para el prójimo o para llevar a cabo una obra benéfica.
Traducciones

cuestor

questore

cuestor

questeur

cuestor

quaestor

cuestor

Questor

cuestor

Kwestor

cuestor

Квестор

cuestor

Kvæstor

cuestor

קוואיסטור

cuestor

Kvestor

cuestor

1 SM (Hist) → quaestor, questor (EEUU)

cuestor

2 SM/Fcharity collector
Ejemplos ?
Cuando, en vez de requerir inmediatamente a las tropas, debatía sobre su derecho a requerirlas, revelaba la duda en su propio poder. Al rechazar la ley de los cuestores, conversaba abiertamente su impotencia.
Inmediatamente levantó un ejército, y ordenó que todos los disponibles para el servicio activo se encontrasen armados fuera de la puerta Capena, en el templo de Marte; a los cuestores se les ordenó que llevasen los estandartes desde el Tesoro hasta el mismo lugar.
Si el poder ejecutivo, con su propuesta de restauración del sufragio universal, apelaba de la Asamblea Nacional al pueblo, el poder legislativo, con su proyecto de ley sobre cuestores había de fijar el derecho de la Asamblea Nacional a requerir directamente el auxilio de las tropas, a crear un ejército parlamentario.
Allí erigió una estatua de la diosa con la inscripción "Donada por la familia Casia." He visto que algunos autores dan un relato mucho más probable, es decir, que fue procesado por los cuestores Cesón Fabio y Lucio Valerio ante el pueblo y condenado por traición a la patria, dando orden de que su casa fuese demolida.
Los tribunos lograron retrasar el asunto; dijeron que no permitirían que los cuestores llevasen al acusado ante la Asamblea a menos antes se la convocase para aprobar la Ley.
Así como el 15 de septiembre, en la fiesta en que se puso la primera piedra del nuevo mercado de París, Bonaparte había fascinado a las dames de Halles, a las pescaderas, como un segundo Masniello (claro está que una de estas pescaderas valía en cuanto a fuerza efectiva, por 17 burgraves), del mismo modo que, después de presentada la ley sobre cuestores, entusiasmaba a los tenientes obsequiados en el Elíseo, ahora, el 25 de noviembre, arrebató a la burguesía industrial, congregada en el circo para recibir de sus manos las medallas de los premios por la Exposición Industrial de Londres.
Lloraban los dictadores los cónsules a porfía, daban voces los tribunos, los magistrados plañían, los cuestores lamentaban, los senadores gemían, llora la orden ecuestre, toda la caballería por la crueldad de Nerón, que lo ve y toma alegría.
Entendemos que estas disposiciones se llevaron a cabo con tanta rapidez que los estandartes, que se recogieron en el Tesoro y fueron llevados por los cuestores al Campo de Marte por la mañana, abandonaron el Campo a la hora cuarta del mismo día, y el ejército recién alistado se detuvo en la décima piedra miliar, seguido por unas cuantas cohortes de veteranos como voluntarios.
Su acción debía ser considerada más una monstruosidad que un delito; y para expiar tal monstruosidad no bastaba con su sangre: se debían arrasar hasta allanarlo los muros entre los que se concibió tal locura, y su propiedad, contaminada por el precio de la traición, debía ser confiscada por el Estado. Ordenó, por lo tanto, que los cuestores vendieran esta propiedad y depositaran los beneficios en el Tesoro.
Como, contrariamente a las expectativas, la guerra terminó con menos lucha de la temida, la calma en la Ciudad fue rota por graves e inesperados disturbios entre la plebe y los patricios, que empezaron con la duplicación del número de cuestores.
A esta demanda, en un principio, se opusieron resueltamente el Senado y los cónsules; después cedieron tanto como para permitir la misma libertad en la elección de los cuestores como ya tenía el pueblo en la de los tribunos consulares.
¡Que tratasen de establecer la concordia haciendo concesiones por ambos lados: los patricios, permitiendo que se eligieran tribunos consulares en vez de cónsules; los tribunos de la plebe, no interfiriendo con la libertad del pueblo para elegir cuatro cuestores, fuesen patricios o plebeyos!".