cuencano

cuencano, -na

 
adj.-s. De Cuenca (ciudad de Ecuador).
Ejemplos ?
Para hacer realidad su proyecto se asoció con el Ilustre Sacerdote cuencano, quien emprendió en esta obra educativa que requería la Provincia.
La Vía Rodil debe su nombre al Ingeniero cuencano Tomás Rodil, hijo del irlandés Tomás Rodil, que vino al Ecuador en los días álgidos de la emancipación, en el Batallón "Albión", en compañía de los Tálbots, Harris, etc., que se radicaron en Cuenca.
Para Salazar y Piedra, el cuencano más ilustre de cuantos sacrifícase por la idea de una patria libre, está reservado aún más cruel martirio; lo conducen, mísero guiñapo de hombre con rumbo a Quito.
No lo arrollador de las fuerzas, que casi no cuentan con más arma que el entusiasmo, la popularidad del movimiento decide el triunfo de los patriotas. En la justipreciación de los que merecen mayor encomio por conseguir tal resultado, destácase un quiteño y un cuencano: el Dr.
Su mejor elogio es decir que en él se retrata el carácter del cuencano: religioso y amante del terruño, poniendo siempre a Dios por encima de todo y encariñado con los nativos lares, a extremo de vincularse solo a su región, con aquel santo egoísmo que es el que forja a los mártires de la libertad.
En 1829, los machaleños se suman al Ejército de Sucre y pelean invencibles en las llanuras del Pórtete de Tarqui, derrotando a una poderosa División de tropas peruanas, que combatían al mando del cuencano LA MAR, al servicio del Perú en su calidad de Presidente.
Existe una recopilación de sus obras con datos biográficos suyos escrita por su pariente la Dra. Paredes Roldan y titulada "Del sentir cuencano F.P.H.
Entre los foráneos estaban los hermanos italianos Juan y Plutarco Coppiano Bonino, el mejicano Mauro Ramos Iduarte, Felicísimo López, Félix Guamán (estos sós no sabemos de donde son), el periodista colombiano Antonio de Janón, Aníbal San Andrés y el cuencano José Mora López.
En 1997 Guayaquil celebra la llegada el 30 de noviembre de ese mismo año de la cadena de origen cuencano “Telerama”; su señal no fue la única en llegar con ella la inauguración de su estudios en la urbe guayaquileña.
El partido se desarrolló en el estadio Alejandro Serrano Aguilar de la ciudad de Cuenca, por cuanto el estadio Gualaceño para esa fecha aún no se encontraba habilitado para recibir partidos profesionales ante la falta de camerinos y otra infraestructura, el estadio cuencano lucio un interesante marco de público.
Es así que se puede hacer diferencia (aunque no muy marcada) entre el pasillo costeño, el pasillo lojano, el pasillo cuencano y otro quiteño.
Era verdad que el mariscal cuencano no sentía mayor apegó por el poder, llegando incluso a confesar que “hasta el nombre de presidente me asusta”.