cucurucho


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cucurucho

1. s. m. Papel, cartón o barquillo enrollado en forma de cono que sirve para contener dulces, helados u otras cosas menudas compró dos cucuruchos de castañas; preparó el chocolate mientras ellos iban a por un cucurucho de churros. cartucho
2. Gorro en forma de cono que utilizan los penitentes en las procesiones de semana santa se fundieron los encapuchados con cucurucho morado con los que lo llevaban verde. capirote
3. COCINA Cono de galleta u oblea que se corona por la base con una bola de helado me pidió un cucurucho de chocolate y nata. cornete
4. Amér. Elevación natural de un terreno.
5. Amér. Parte más alta de una cosa.

cucurucho

 
m. Papel o cartón arrollado en forma cónica. Sirve para contener confites u otras cosas menudas.

cucurucho

(kuku'ɾut∫o)
sustantivo masculino
1. material enrollado en forma de cono que puede contener diversas cosas Cómprame un cucurucho de palomitas.
2. cono de galleta para contener helado Me compré un cucurucho de chocolate y fresa.
3. gorro en forma de cono Llevaban un cucurucho morado durante la procesión.
Sinónimos

cucurucho

sustantivo masculino
Traducciones

cucurucho

cone, cornet, horn

cucurucho

cartoccio

cucurucho

Kegel

cucurucho

cône

cucurucho

конус

cucurucho

kegel

cucurucho

cone

cucurucho

مخروط

cucurucho

stożek

cucurucho

κώνος

cucurucho

Конус

cucurucho

cucurucho

cucurucho

Kužel

cucurucho

Kegle

cucurucho

חרוט

cucurucho

SM
1. [de papel] → (paper) cone, (paper) twist, cornet; (para helado) → cone, cornet
2. (= helado) → (ice-cream) cone
3. (Rel) → penitent's hood, pointed hat
4. (Aut) → cone
5. (Andes, CAm, Caribe) (= cumbre) → top, summit, apex
6. (Caribe) (= cuchitril) → hovel, shack
Ejemplos ?
En el año 1979 fundó la compañía Asomados y escondidos, junto con Roly Serrano, con la que presentó numerosas obras de títeres en Argentina y en España, entre las que se destacan Huevito de ida y vuelta, El dueño del cuento, Con la música a otra parte y Cucurucho de cuentos.
Estrada Cabrera, una vez que supo de la conjura, puso palizadas frente a su casa, prohibió que la procesión pasara enfrente y prohibió el uso de los capirotes en el traje de cucurucho.
Don Jaime, en un latín macarrónico, exclamó en voz alta: "Tolletur Cucuruchum" (Quítense el Cucurucho) lo que causó risas en muchos obispos y molestia en otros.
Esta circunstancia fue tenida en cuenta por varios cadetes y oficiales de la Escuela Politécnica, quienes advirtieron que el capirote del traje de cucurucho Que cubría el rostro de los penitentes era ideal para esconder a posibles conspiradores.
En las Patrullas y Comparsas siempre destaca el Clon, un personaje cubierto de un enorme sombrero en forma de cucurucho, ropas anchas y llamativas y una careta hecha sobre la base de alambre finamente tejido.
Rodríguez Bustamante música de Enrique Delfino Pobre milonga (1923) de Manuel Romerol música de Manuel Jovés Santa Milonguita de Enrique Cadícamo música de Enrique Delfino Y según Nicolás Olivari, mal que le pese a la mayoría de las letras de tango, para hacerlo tuvo buenas razones que nos cuenta en su soneto La costurerita que dio aquel mal paso ya que gracias a ello es que Milonguita tiene su collar, su cucurucho de bombones y su pisito donde quien la mantiene no la molesta mucho, evitando así un triste destino de de pobreza con probable tisis incluida.
Y se estrecharon, y los labios buscaron las mejillas, estallando los besos, mientras las institutrices se preparaban a desahogar el odio, como los niños acababan de desahogar el amor. Entusiasmado, Ludwig batía las palmas, al ofrecer Solange a Lisbeta su cucurucho de bombones, casi entero...
Aquella cabeza de chorlito adoraba la boquita de viejo de su nene; decía que al reír tenía cierto aire de payaso, y encon­traba diversión enharinándole la carita con los polvos de su tocador y encasquetándole en la cabeza un cucurucho de papel, una caperuza de mágico prodigioso.
No caía en sus manos pliego de papel de oficio que no lo convirtiese en caperuza para Pillín, y era de ver el coro de carca­jadas que estallaba en el despacho ante el puntiagudo cucurucho.
Concibo perfectamente, y hasta lo juzgo de necesidad, que un americano, desde la Vuelta de Abajo, remitiera a la metrópoli algunos millares de tabacos para deleite y perfume de quien hubiera tenido la dicha de servirle en algo; esto, como digo, sería muy justo; pero un habitante de la corte, centro de intrigas, fuente de chispeantes episodios, plantel de aventuras, se lance al último rincón de la Península en demanda de asuntos de interés social, es lo mismo que si el referido americano nos pidiera azúcar de cucurucho o buen café caracolillo.
CARLOS ¡Toma los dulces! -¡Adiós! (Ella toma el cucurucho y desaparece.) DICHOS, menos PAQUITA. CARLOS ¡Cáspita! Si lo huele el padre, me meto en un berengenal...
De pronto le vi extender su mano automática­mente y encasquetarse la caperuza en el cogote, como si sintiera honor al vacío que mostraba el cucurucho.