Ejemplos ?
El suelo está empapado en sangre, los cuchillos y las manos, las caras y las ropas, todo ha quedado manchado de rojo; para comer ha habido que matar.
La de Fútbol Rápido San Nicolás no prestará el servicio de accesorios para el asado de la carne (cuchillos, tabla, pinzas, hieleras, etc.) 6.
De ese vivo cinturón colgaban, alternados con ampollas colmadas de licores siniestros, cuchillos brillantes e instrumentos de cirugía.
Si no miente el obispo Villarroel, en sus Dos cuchillos hubo,allá por los años de 1630, un don Juan, Oidor de la Real Audiencia de Lima, que en lo mujeriego, fué otro don Juan Tenorio.
Rapidez vertiginosa... Los cristales iban estrellándose. Sintió que le clavaban cuchillos por todas partes. No supo más... PULGARCITO Era un ser sin importancia.
Los mozos bravos de cabeza ligera -y bien sabe el diablo que en Valencia no faltan- excitábanse unos a otros y echaban suertes para salir contra la bestia, marchando a su encuentro con hachas, lanzas, espadas y cuchillos.
Tiene la casita una hermosísima mesa de caoba inglesa para comer en número considerable de personas; y su servicio completo de manteles, servilletas, cucharas, tenedores, y cuchillos de todas clases, así como un servicio completo de loza y cristales para comida, dessert, café, té y helados, inclusive tarros de estaño a la parisiense (que no están sujetos a agujerearse como los de lata que se usan en Chile) para helar, y moldes para helados.
Terminemos este rapido vuelo de las voces femeninas que se alzan poeticamente ante los hechos que marcan la vida y quieren desnudar las razones falsas y mentirosas que pretenden justificar la guerra: "La mirada de la guerra 11" "La he visto con cuchillos y el corazon ausente de marmol destrenzando voy pisando en lo blando simbolos".
Hayy hace la disección de la gacela y halla el corazón Cogió trozos de piedras duras y astillas de caña seca, semejantes a cuchillos, y con ellas hizo una incisión por las costillas, hasta cortar la carne que hay entre ellas, llegando a la envoltura interior de las costillas.
La madre de Carlos iba a verles de vez en cuando; pero al cabo de unos días la nuera parecía azuzarla contra su hijo, y entonces, como dos cuchillos, se dedicaban a mortificarle con sus reflexiones y sus observaciones.
Las leyendas explicativas, cortadas aquí y a11í por los rasguños de los cuchillos, glorificaban todas ellas la religión, las delicadezas del corazón y las pompas de la Corte.
Al gemir, la santa niña quiebra el cristal de las copas. La rueda afila cuchillos y garfios de aguda comba. Brama el toro de los yunques, y Mérida se corona de nardos casi despiertos y tallos de zarzamora.