cuévano

(redireccionado de cuévanos)

cuévano

(Del lat. cophinus.)
s. m. AGRICULTURA Cesto grande y hondo, más ancho en la boca que en la base, usado, especialmente, en la vendimia para transportar la uva recogieron el fruto en cuévanos. canasto

cuévano

 
m. Cesto de mimbre grande y hondo, poco más ancho de arriba que de abajo, para llevar la uva en la vendimia y otros usos.
Traducciones

cuévano

gerla

cuévano

SMpannier, deep basket
Ejemplos ?
Cuando estaban más de una semana, se iba a encontrar, que era subir hasta un lugar determinado, llevando un burro para transportar ropa limpia para mudarse y repuesto de comida y, también, para bajar los pares de albarcas que tenían preparados y metían en los cuévanos y en sacos.
Era habitual encontrar familias con toda su entrecasa, animales, hijos (incluso recién nacidos) al hombro (en cuévanos), y mudándose hasta 20 veces al año entre cabañas a diferentes alturas, aunque normalmente dentro del mismo valle.
La pesca alcanzó su cumbre a mediados del siglo XIX, los pescadores usaban el coble (un tipo de barco pesquero tradicional inglés) en invierno para la pesca con caña y un barco más grande para la pesca del arenque. El pescado se cargaba en cuévanos, y hombres y mujeres recorrían los senderos del páramo hacia Pickering o York.
Fabricaban instrumentos de trabajos y menajes hogareños elaborados con técnicas tradicionales: azadas, dalles, horcones, rastrillas, albarcas, cuévanos, carretas, redes para la pesca.
Ese es maestro de todas las ciencias y oficial de cosa ninguna. Después de vendimias, cuévanos. Al zorro durmiente nunca le canta grillo en el vientre.
Cargaba con los enormes cubos, y agobiado bajo su peso subía la interminable escalera, pensando en el tiempo feliz en que tenía por casa toda la ciudad, durmiendo en verano sobre los cuévanos del Mercado y apelotonándose en invierno en el quicio del respiradero de alguna cuadra.
Los bailes campestres germinan y se desarrollan aquí espontáneamente, como la hiedra y los poleos, y viven y se reproducen, a pesar de todos los pesares, y son un artículo veraniego de primera necesidad, un rasgo peculiarísimo, que forma parte de nuestro carácter, un detalle de nuestro tipo, como, en concepto de los señores de Madril que nos conocen de oídas, las sardinas, las narrias, los cuévanos y las amas de leche.
Con su báculo venía una vieja o espantajo, diciendo: -¿Quién está allá a las sepulturas?- con una cara hecha de un orejón; los ojos en dos cuévanos de vendimiar...
Las tiras largas obtenidas de hendir los troncos delgados y ramas gruesas, al igual que con el castaño, se emplean en cestería en el norte de España, principalmente para canastos y cuévanos.