Ejemplos ?
Se puso de puntillas, y miró por encima del borde de la seta, y sus ojos se encontraron de inmediato con los ojos de una gran oruga azul, que estaba sentada encima de la seta con los brazos cruzados, fumando tranquilamente una larga pipa y sin prestar la menor atención a Alicia ni a ninguna otra cosa.
El copal ahumaba abundantemente el lugar y el viento se encargaba de esparcir su olor solemne. POPOCATEPETL, al ver aquello, quedó en pie, con los brazos cruzados, a los pies de su amada muerta.
Y, precisamente allí, de brazos cruzados frente a su sillón, estaba el mancebillo cingalés canturreando, como de costumbre, en el irritante "si" bemol: Ja...
(1994) El rigor de sus procedimientos metodológicos precisa conceptos, definiciones, clasificaciones que en la gramática tradicional siempre resultaron caóticos, cruzados, imprecisos y poco funcionales.
Yacía, tibio aun, el cadáver en el dormitorio, del que cuidaban, en una habitación vecina, dos mujeres abrumadas de sueño y de cansancio, cuando se les apareció un franciscano, con capucha calada y brazos cruzados sobre el pecho, quien las dijo:—" Hermanitas, ya queda amortajado el difunto".
¡Ah! ¡Pues si creían que iba a quedarse así, con los brazos cruzados y mucha flema británica! ¡Desde el día siguiente -desde temprano-, que Anita Dolores se preparase!
La barca crujía a los embates del mar, de modo cada vez más amenazador; el patrón meditaba con los brazos cruzados sobre el pecho y la desesperación retratada en el atezado rostro.
Junto a la muerta, cruzados los brazos y balbuciendo algunas oraciones con labios temblorosos luchaba la señora Catalina contra el sueño y el cansancio; en la habitación inmediata, la señora Micaela, rodeada de algunas vecinas y parientes, vestidas de negro, con los ojos enrojecidos, hacía la apología de la pobre difunta con acento trémulo y acongojado.
Pedid a Dios por mi alma y por España, y pensad que al mismo tiempo que vosotros oráis por mí yo estaré, con la gracia del Salvador del mundo, invocando la Virgen María, a Santiago, nuestro patrón, a San Luis y a San Fernando, mis celestiales Protectores, suplicándoles con la antigua fe española, que en mí se fortaleció en Jerusalén, al pie del sepulcro de Cristo, para que en la tierra se os premie como lo que sóis, como cruzados y como mártires.
El padre, de pie, a una cierta distancia, sonreía dulcemente ante esta encantadora escena, y sus brazos cruzados estrechaban su alegría contra el corazón.
Entonces, esta esperanza, esa esperanza profunda se puede generar. Lo que necesita para ejecutarse es tener cruzados en esa fe en el hombre.
Hace algunos días el vicepresidente del Centro de Estudios Económicos y Sociales del Sector Privado advirtió: "No nos quedaremos con los brazos cruzados frente a la creciente participación del Estado en la economía; actuaremos por medio de las organizaciones cívicas y políticas para alcanzar el equilibrio necesario que requiere el país".