Cristino

(redireccionado de cristinas)

cristino, -na

 
adj.-s. Partidario de la reina Isabel II, bajo la regencia de su madre, María Cristina, contra el pretendiente don Carlos.
Traducciones

Cristino

Cristí
Ejemplos ?
Contenido importante: el tema se encuentra en el centro de las enseñanzas cristinas, pues la vida se ve como un camino hacia Dios y por lo tanto el objetivo del cristiano.
A pesar de la persecución por parte de Cabrera, la huida se efectuó en orden y sin más complicaciones, no por ello quedando borrada la gran derrota que acababan de sufrir. El sitio ocasionó un número inesperado de bajas en las tropas cristinas, si bien el mayor golpe fue anímico.
En Laredo a comienzos del siglo XIX Wlader asiste a la vertiginosa disolución de una reunión de liberales cuando les llega aviso de la rebelión contra el absolutismo, pues los conspiradores están “muy ocupados” atendiendo a sus negocios. Huyendo de los carlistas es alistado por las tropas cristinas, de las que escapa refugiándose con contrabandistas pasiegos.
Cabe resaltar la paella o el arroz con alubias y nabos (arròs amb fesols i naps) o el famoso arroz al horno (arròs al forn), el arroz con acelgas así como la paella de hígado de buey (paella de fetge de bou) o los famosos caracoles picantes llamados avellanencs. Por lo referente a los dulces, destacan el fartón, las tortas cristinas o escudellaes.
Fue pues, además de una gran victoria facciosa, una seria derrota moral para las tropas cristinas allí ubicadas, llevando el gobierno a plantearse la destitución de Oraá, hecho que finalmente ocurrió.
Por su parte, el informe del diputado socialista Álvarez del Vayo menciona explícitamente que la prisión ubicada en el colegio de los hermanos de las Escuelas Cristinas estaba manejada por la Guardia Civil.
Las fuerzas cristinas intentaron un ataque al flanco derecho de los carlistas, pero este fue rechazado y una dura contraofensiva carlista en el centro del ejército isabelino desbarató la ofensiva enemiga.
En 1579 fue designado, junto con Pedro Chacón, por el Vaticano para estudiar las bases de la reforma del calendario buscando una solución al constante desplazamiento de las fiestas religiosas cristinas a lo largo de los años.
En 1839, durante el importante bloqueo de Lucena por Ramón Cabrera, Fabra sirvió de guía y enlace al general Leopoldo O'Donnell, nuevo comandante en jefe de las tropas cristinas, y que logró levantar el sitio ganando como recompensa el título de Conde de Lucena.
Por un lado, Alfonso VIII lideró las tropas cristinas en la decisiva batalla de las Navas de Tolosa de 1212 contra los almohades.
Las tropas cristinas al mando del general Luis Fernández de Córdoba estaban acuarteladas fuera del valle, al sur, en la población de Los Arcos.
La aparición de los aduaneros inspiró a Larra a escribir su jocoso artículo "Nadie pase sin hablar con el portero." Esta tropa la formó Zumalacárregui "...sacando de los cuerpos algunos oficiales y sargentos de la mejor conducta, prácticos en la tierra y bien relacionados, y dando a cada uno dos o tres soldados de su elección, los destinó a que observasen constantemente las guarniciones cristinas, con la facultad de incorporar a esa fuerza cuantos reclutas se les presentasen.