crisol

crisol

(Del cat. ant. cresol.)
1. s. m. INDUSTRIA Recipiente de barro, porcelana u otra materia resistente que se usa para fundir o calcinar alguna sustancia a temperaturas muy elevadas.
2. METALURGIA Cavidad en la parte inferior de los hornos, que sirve para recibir el metal fundido.
3. ANTROPOLOGÍA Lugar donde se produce la integración de diversas etnias y culturas Estados Unidos es un crisol de razas.

crisol

 
m. metal. Vaso que se emplea para fundir alguna materia a muy alta temperatura.
fig.Prueba.

crisol

(kɾi'sol)
sustantivo masculino
1. industry contenedor refractario utilizado en la fundición de metales En el crisol el metal se funde a temperaturas superiores a los 500 °C.
2. lugar cóncavo en el interior del horno donde cae el metal fundido Los crisoles están hechos de grafito.
3. sociología lugar donde se fusionan diversas culturas o ideas el crisol de la creación
4. psicología situación en la que algo se refina pasar por el crisol del sufrimiento
Traducciones

crisol

crisol

crisol

crucible

crisol

Tiegel

crisol

creuset

crisol

بوتقة

crisol

Tygiel

crisol

Χωνευτήριο

crisol

Тигел

crisol

坩埚

crisol

坩堝

crisol

Kelímek

crisol

Digel

crisol

Upokas

crisol

るつぼ

crisol

도가니

crisol

SM (Téc) → crucible (fig) → melting pot
Ejemplos ?
eció su cuna el infortunio rudo, Santo crisol que al génio fortifica; Hijo humilde del pueblo fué su escudo Contra una aristocracia astuta y rica.
Por sobre profesiones, ideas, principios de doctrinas o creencias, en el crisol de Chile, tesón del pueblo para gritar ¡Viva Chile, independiente y soberano!
Cierto es que la atmósfera pesaba cada vez más; un sol a cada hora más brillante hacía arder la extensa llanura del océano como la boca de un crisol de plomo.
Hubo también catalanes duros de amansar y asturianos testarudos, pero que al calor de la masa, removida por la Argentina en su crisol, se confundieron con el resto sin mayor trabajo.
20 El sepulcro y la perdición nunca se hartan: Así los ojos del hombre nunca están satisfechos. 21 El crisol prueba la plata, y la hornaza el oro: Y al hombre la boca del que lo alaba.
De repente, aparecieron en cantidad asombrosa los italianos: piamonteses bonachones y pesados, y genoveses ágiles y listos, dispuestos para todo, capaces de hacerse ricos ganando y economizando en cualquier parte, en mar o en tierra, de comerciante lo mismo que de cocinero; y muchos napolitanos y calabreses, cada uno con un par de brazos, no muy fuertes los brazos ni muy activos, ni muy hábiles; pero tantos eran que, al echarlos al crisol, al momento notó la Argentina que aumentaba mucho la masa, y que aunque no se pusiera con ello de mucho mejor calidad, por lo menos, no se echaba a perder del todo, gracias a que removiéndola bien, todo esto se mezclaba íntimamente y bastante para que lo bueno de un elemento contrarrestase lo malo de otro.
Concentración de los varones de vedas, biblias y coranes, en el colmo de sus afanes, en el logro de sus acciones, tu floración de flotaciones tendrá un perfume latino. En el primitivo crisol, Roma influyó en tu destino, cuando a través del español puso su enérgico metal.
Y cayó así en el crisol donde la Argentina empezaba a elaborar la naciente nacionalidad un elemento tan distinto de los demás que, por poco que hubiera de él, fueron modificándose ya insensiblemente el color y el valor de la masa.
Fueron primero los vascos, de raza muy antiguamente noble también, pero más práctica, como de invasores comerciales y colonizadores que siempre fueron sus probables antepasados los fenicios; raza algo entorpecida asimismo por la secular necesidad de un trabajo arduo entre las ásperas y rudas montañas de los Pirineos, pero lista para dejar pronto caer al fondo del crisol su rugosa cáscara y mezclar en la masa así mejorada sus hábitos de trabajo, con su sangre sana y sus fuertes músculos; y también acudieron en gran número los gallegos, de ingenua y pedante materialidad, pero de honradez intachable, aunque algo fácil de diluir al contacto de la viveza indígena.
El dinero es la fuerza motriz del progreso humano, la palanca de Arquímedes que mueve el mundo moral; el fundamento de casi toda la poesía, y hasta el crisol de las virtudes más raras.
Hoy, ante el pueblo de México y después de haber pulsado su sentir, afirmo la plena validez y vigencia de los principios de nuestra revolución social, el profundo contenido de nuestra democracia, crisol para consumarnos y cauce para resolvernos como nación soberana y así incorporarnos a la convivencia internacional.
Mientras la abeja fabrica, melifica, con jugo de campo y sol, yo voy echando verdades que nada son, vanidades al fondo de mi crisol.