Ejemplos ?
Goza del Plata al arrullo llena de garbo y orgullo, criolla sin par, blasonante de tu destino brillante, goza del Plata al arrullo.
Concentración de hechizos varios, mezcla de esencias y vigores, nórdico oro, mármoles patios, algo de la perla y del lirio, música plástica, visión del más encantador martirio, voluptuosidad, ilusión, placidez que todo mitiga, o pasión que todo lo arrolla, leona amante o dulce enemiga, tal la triunfante Venus criolla.
-¿Qué le parece, don José, la novillada?, van tres años que no vende; se puede cortar de a puntas. -Sí, cierto -contestó el resero-. Hay bastante novillada grande; pero es muy criolla. -¿Le parece?
ublicado en El Liberal (Santiago del Estero, Argentina), el 3 de noviembre de 1923 firmado “B.” --------------------------------------------------------------------------- Una caudalosa confluencia de turco obstinado y de criolla desbordante...
Religiones: hindú, musulmana, católica, holandesa reformada, moraviana, varias otras confesiones cristianas, judía, bahai. Lenguas: holandés (oficial), inglés, sranan tongo (lengua criolla), hindustaní, javanés.
Hela en pie sobre la banca, apoyada en los hercúleos hombros de un marinero negro. El labio abultado y rojo de la criolla sonríe con la gracia inquietante de una egipcia, de una turania.
Por real orden de 31 de Diciembre de 1786, comunicada al virrey Croix, se prohibieron los vítores en la elección de abadesa; pero maldito el caso qae de la regia prohibición hicieron las monjitas de Lima. Las coplas de los monasterios son notables por la agudeza y sal criolla.
Aún así, ya había tomado cuerpo un fuerte sentimiento de pertenencia nacional entre la población criolla, que halló su expresión en las publicaciones periódicas aparecidas en el siglo XVIII-como los “mercurios” y las “gacetas”-, vehículos del redescubrimiento científico natural, y hasta cierto punto “protonacional”, de territorios a los cuales comenzaba a aplicárseles el calificativo de “patria”, aun cuando en un sentido todavía restringido.
Estos matadores eran eclécticos; pues así se ceñían á las reglas de la escuela de Ronda, como á las de la escuela de Sevilla. Estoqueaban á la criolla; es decir, como el diablo que- ría ayudarlos.
Junto a ello se dejó sentir, según se ahondaba la crisis del régimen colonial, el impacto de las demás corrientes de pensamiento ilustrado –francés, inglés, italiano-, con las cuales la intelectualidad criolla, laica y eclesiástica, no tardó en entrar en contacto; unas veces directamente –viajes a Europa, recepción y lectura de “libros prohibidos”- otras indirectamente, a través de sus expositores españoles o portugueses.
La trayectoria de las clases dominantes desde la declaración de nuestra independencia en el siglo pasado hasta el presente, ha demostrado la incapacidad de la burguesía criolla y sus partidos para resolver las tareas democrático-burguesas que son fundamentalmente, la liberación nacional, la reforma agraria, la liquidación de los vestigios semifeudales.
Nacido en la sierra de Puebla, en el seno de una familia criolla, recipiente de nuestro valores nacionales, don Manuel Avila Camacho creció amando a México y a su pueblo.