crespo

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crespo, a

(Del lat. crispus, rizado, ondulado.)
1. adj. Se refiere al cabello que es muy rizado acarició lánguidamente su cabeza crespa.
2. BOTÁNICA Se aplica a la hoja de las plantas que está retorcida o arrugada.
3. Se refiere al lenguaje o al estilo que es artificioso o complicado compuso la pieza con un léxico crespo, hinchado y rimbombante. retorcido
4. Que está irritado o alterado.
5. s. m. Mechón de pelo rizado la melena ensortijada le caía en crespos salvajes. rizo

crespo, -pa

 
adj. Encarrujado, retorcido.
Díc. del estilo artificioso y oscuro.
fig.Irritado, alterado.
m. Bucle, rizo.

crespo, -pa

('kɾespo, -pa)
abreviación
1. hojas que son retorcidas o arrugadas jazmín con hojas crespas
2. cabello que es muy enrulado Es un muchacho de ojos marrones y cabello crespo.
engañar a alguien faltando a lo pactado Me prometió que iba a conseguirme ese programa y me dejó con los crespos hechos.
sentirse decepcionado por la falta de cumplimento de lo pactado Me quedé con los crespos hechos para ir a verlos porque el recital se suspendió.
Sinónimos
Traducciones

crespo

rissat

crespo

kraus

crespo

frizita

crespo

crepu

crespo

crespo

crespo

A. ADJ
1. (= rizado) [pelo] → curly; [hoja] → curled
2. [estilo] → involved, tortuous
3. [persona] → cross, angry
B. SM (esp Caribe) (= rizo) → curl, ringlet
Ejemplos ?
Hojas 4-13 x 2-9 mm –relación longitud/anchura: 1,5-3–, de estrechamente elípticas a elípticas u ovadas, obtusas, de crespas a unduladas, coriáceas, con vesículas prominentes, resinosas, ± translúcidas, conspicuas.
Su tez de un moreno pálido, había adquirido ese tinte sonrosado que tiñe suavemente las mejillas de las mujeres, cuando viven cerca de los trópicos, en los países meridionales. Los ojos grandes, rasgados y aterciopelados, sombreados por largas y crespas pestañas, radiaban de amor y felicidad.
Obra como ésta no la prodiga naturaleza: las líneas rehenchidas de aquella escultura de carne tierna diseñaban ya la mujer antioqueña, alta, esbelta, de movimientos lánguidos y cadenciosos; el cuello y el pecho ondulaban en esponjes de paloma cuando arrulla; la boquita, de labios un tanto gruesos pero correctos, se plegaba con el mimo y la monería que sólo la inocencia sabe producir, mostrando unos dientecitos que parecían miajas de la pulpa del coco; movía esas manos pompas, de palmas sonrosadas, con la gentileza, la maña y la travesura de una gatita; y cuando, inclinada la cabeza, proyectaba aquellas pestañas crespas, largas y de color atortolado, hubiera servido de modelo para una Virgen niña.
La media luna que ardía Cual exhalación radiante Entre las crespas madejas De sus cabellos suaves, Mostraba su antiguo origen Y el africano carácter De los que a España trajeron El alcorán y el alfanje.