Ejemplos ?
Su medicina se cierra en este aforismo: O no empezar a ser tirano, o no acabar de serlo; porque es más ejecutivo el desprecio que el temor. Y aquél se alienta en la mudanza que hace el cruel que se templa; y éste crece en la porfía del que multiplicaba su crueldad.
Los botánicos podrían estudiar también la sorprendente flora que crece en los límites de aquellos terrenos, ya que de este modo podrían confirmar o refutar lo que dice la gente: que la zona emponzoñada está extendiéndose poco a poco, quizás una pulgada al año...
Hundido en vértigos estremecedores reparé que todas las espantosas ratas negras se escabullían cual si un enemigo llegara; y así era, pues por una vereda que había surgido de la nada, venían cinco ratitas, al parecer graciosas, muy inocentes, aterciopeladamente blancas y muy garbosas. Pensé: —¿Y ahora que se me espera con esto? Cada vez el tormento crece y no voy a resistir más. Que sea lo que sea, pero ya...
Quiere decir que el hecho de que los trabajadores tengan buenos salarios, que haya industrias, que haya cobertura social, que la actividad sea regulada, porque pocas cosas están reguladas como la actividad monetaria, no son óbice para la rentabilidad y para la utilidad. Que, al contrario, cuando la sociedad crece en su conjunto, todos crecen con ella.
Aunque la luna por sobre él pasando Quiera llevarse su caudal, y eleve Sus aguas, porque pruebe Resistir aquel mando, No lo hará: ántes aumenta su muralla, Y á par de su furor crece la valla.
De aquí hasta donde raya el horizonte Se vé criar la blanquecina nube: Se exala, crece y sube; Y al valle, al prado, al monte Vá á dar frescura y riego, y sus corrientes Sustentan y producen los vivientes.
No sé si me olvidarás ni si es amor este miedo; yo solo sé que te vas, yo solo sé que me quedo. Y que si te quise ayer, hoy te siento más tirana y si así crece el querer ¡cómo te querré mañana!
La gente dice que el color de la hierba que crece en aquellos alrededores no es el que le corresponde y que los animales salvajes dejan extrañas huellas en la nieve cuando llega el invierno.
Valentina, como se nombraba, había estudiado la ciencia de todos lo signos y sus irradiaciones de significados, la Semiótica, y había dedicado todos sus esfuerzos para aplicar tales conocimientos en un descubrimiento que sorprendería al mundo, pues decía, subrayando en ello, que el día que se descubriera la verdad del mensaje del arma del amor perdido terminarían las guerras y la humanidad ascendería para siempre a un ciclo de paz fraternal. Decía: -Por más que el mundo reza para acabar la violencia, ésta crece día con día.
En su batir, de ruido el aire llena; Con un alma eternal vivir parece; Si se estrecha, si crece, Susurra siempre y truena; Y en las colinas que le ven temblando De una á ora el eco corre retumbando.
Te reconozco, pues, que he visitado con mucha frecuencia a éste hombre que me es querido, y que lo he hecho por más de un motivo; quería saber si lo encontraría siempre igua, si con sus fuerzas físicas no disminuida su vigor de espíritu, el cual, pero, le crecía, así como crece la alegría del corredor que se acerca al séptimo estadio y a la palma.
Creí que podría un tíempo Mas que mi destino fuerte Olvidarte ó no quererte, Mas neciamente creí. Yo te amo sí, cada dia Que por mi existencia pasa Mi pasion crece sin tasa, Y no hallo vida sin tí.