creativo

creativo, a

1. adj. Que tiene relación con la creación o inventiva espíritu creativo. imaginativo, inventivo
2. Que tiene creatividad o la estimula es una persona inteligente y creativa.
3. s. OFICIOS Y PROFESIONES, PUBLICIDAD Profesional encargado de la concepción de una campaña publicitaria encargó a los creativos una serie de anuncios para lanzar al mercado un nuevo producto.

creativo, -va

 
adj. Díc. de la persona con espíritu de inventiva.
DÍc. de la persona con aptitudes para el trabajo de creación.
Que propicia la creación.
Que denota espíritu de inventiva.
m. f. En agencias de publicidad y otras empresas, persona que idea los anuncios, campañas de promoción, etc.

creativo, -va

(kɾea'tiβo, -βa)
abreviación
1. que posee capacidad de crear mente creativa
2. occupations persona que está encargada de producir anuncios publicitarios El grupo lo conformaban jóvenes creativos.
Traducciones

creativo

creative

creativo

tvořivý

creativo

kreativ

creativo

kreativ

creativo

luova

creativo

inventif

creativo

kreativan

creativo

創造的な

creativo

창조적인

creativo

creatief

creativo

kreativ

creativo

twórczy

creativo

criativo

creativo

kreativ

creativo

ซึ่งมีความคิดริเริ่ม

creativo

yaratıcı

creativo

sáng tạo

creativo

创造性的, 创意

creativo

Творчески

creativo

創意

creativo

יצירתי

creativo

/a
A. ADJcreative
B. SM/F (tb creativo de publicidad) → copywriter
Ejemplos ?
Consolidar un estilo científico, tecnológico e innovador de carácter transformador, diverso, creativo y profundamente dinámico, garante de la independencia y la soberanía económica.
Si preparamos a nuestros educandos con las metodologías señaladas, los dotaremos de estrategias que les permitan dilucidar lo constructivo, de lo destructivo; lo estereotipado, de lo creativo; lo descuidado, de lo cuidadoso; lo correcto, de lo incorrecto; en el universo maravilloso de la lengua.
Sólo el trabajo libre, creativo y solidario nos importa, porque es la más alta forma de hacer el bien a los demás y al hacerlo, el bien se dirige a nosotros, sin duda.
Se estudia para pasar un examen “burocrático”, pues “los papelitos hablan” y el educando quedó arrasado y perdido en un sistema escolar donde la conciencia del buen maestro nunca apareció. Sólo la conciencia y la voluntad de ser, saber y hacer lo hará creativo en las lides escolares.
Olvidan que generalmente los estudiantes más “latosos” son quienes abundan en sensibilidad artística y en afanes de innovación. Cuando se les da la responsabilidad del hacer creativo, voluntario y libre, asombran sus logros.
Y nada más se afanaban por comer y reproducirse. El trabajo creativo se iba abandonando. No les importaba más que correr y saltar; y jugar con pelotas; y subirse a los árboles; y luchar entre ellos.
Algunos de ustedes han llegado de sitios donde en su búsqueda de la libertad, han sido golpeados por las tormentas de la persecución y derribados por los vientos de la brutalidad policíaca. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo.
Si en cada joven existe un mundo por nacer, el maestro debe guiarlo hasta su eclosión que no será otra que el momento en el cual el adolescente se dé cuenta del verdadero camino para seguir: resultado de clarificaciones reflexivas; no de consejos; sino productos del convencimiento propio y del ejemplo creativo y solidario de los mayores.
No se da cuenta que cada quien posee capacidades distintas y que puede acrecerlas con trabajo creativo, en vez de odiar al que las ha ido desarrollando, sea por azar o por conciencia.
Entonces, frustrado aquel intento, muy pensativo por no tener el éxito creativo que deseaba, un día se detuvo frente a una peña y con un bastón la golpeó, en vista de que aquellas regiones parecían apropiadas para sus proyectos.
Estas investigaciones mencionadas constituyeron el principio de mis intentos por aportar a la práctica escolar, no sólo los marcos socio etnometodológicos, psicopedagógicos y lingüístico textuales de la concepción didáctica comunicativa, funcional y pragmática, sino promover ir más allá, al darle un giro de práctica social, creativo y neohumanístico, a la escuela en general y a la clase de español, en particular, como siempre lo he venido experimentando.
En vez de dirigirse a la construcción de un neo humano, consciente del compromiso de la humanidad con la naturaleza y la cultura, solidario de la totalidad, lleno de voluntad continua, creativo y rebosante de acciones transformadoras, se estanca en la proliferación de seres mecanizados que ya no piensan por sí mismos y lo que hacen, legal o corruptamente, es sólo por ganar dinero.