cotarro

cotarro

(Derivado de coto < lat. cautum.)
1. s. m. coloquial Ambiente o círculo de personas inquietas o agitadas es subalterno de grandes toreros y animador del cotarro taurino.
2. Situación complicada o difícil de resolver le gusta meterse en todos los cotarros.
3. coloquial Albergue en que se alojaban por la noche los vagabundos y peregrinos.
4. Ladera de un barranco. cotarra
5. dirigir el cotarro coloquial, despectivo Tener el mando o la dirección de una actividad o un asunto.
6. ser el amo del cotarro coloquial, despectivo Mandar o dirigir una reunión, empresa, casa, etc.

cotarro

 
m. Grupo de personas o situación de agitación y desorden.
Alborotar el cotarro. Promoverse pelea, alarmar.

cotarro

(ko'taro)
sustantivo masculino
1. entorno o estado de desorden y desconcierto total ¡En qué cotarro te has metido!
2. comunidad en estado de turbación e inquietud
peyorativo tener el poder y dominio en algún asunto La mafia es quien dirige el cotarro en esta ciudad.
Traducciones

cotarro

SM
1. (= grupo) alborotar el cotarroto stir up trouble
dirigir el cotarroto be the boss, rule the roost
2. (anticuado) (= albergue) → night shelter for tramps
andar o ir de cotarro en cotarroto wander about, gad about
3. (Cono Sur) (= colega) → mate, pal, buddy (EEUU)
Ejemplos ?
Todavía en el siglo XVIII contaba la localidad con seis ermitas dedicadas a San Fructuoso, el Humilladero, San Miguel, San Cristóbal, San Roque y Santa Lucía, quedando en la actualidad la de Nuestra Señora de Sauco, cuya escultura, del siglo XVI, se conserva en la iglesia parroquial. Está situada en la ladera de un cotarro que domina la vega del río Franco.
Hinezelmann es su guía pueblerino, se encarga de hacer apuestas en invierno y de manejar todo el cotarro de la ciudad, digamos que es una especie de alcalde de Lakside.
Cercano a Jarrubia está el Cotarro del Quemado (914m) donde se ha instalado una torre de medición de vientos de unos 30 metros de altura.
En este distrito podemos encontrar las siguientes especies: Saino Muleto, Gato cotarro, Conejo Pintado, Gato de agua, Zarigüeya, Venado, Armadillo, Gato solo, Ardilla, Gato caña, Micho de cerro, Manigordo, Mono cariblanco, Ñeque, Corobo, Lora moña amarilla, Perdiz de llano, Guichichi, Gallito de cerro, Pato real, Loro Frente Rojo, Perico manglar, Garza Blanca.
Castillo de Magaz: En el cotarro conocido como el Castillo de Magaz se situó en el siglo X una atalaya o torre fuerte, que dominaba la zona, como lo demuestran las viviendas rupestres que todavía se conservan.
Sus cimas relevantes son: Torrico de San Pedro (702 m), Atalaya (624 m), Chorlo (624 m), Morrón del Cotarro (615 m), Manzano (610 m).
Si eran de alta clase social y tenían clientela urbana y de estado noble o distinguido eran cortesanas; si no, eran busconas de calle que pululaban por las diversiones populares, incluidas las afueras del corral de comedias. Se les caracteriza por su ingenioso lenguaje y facultad de animar el cotarro con su ingenio chispeante y despejo y desenvoltura.
Los eventos mundanos eran de distinto tipo e iban desde el cotarro o cotterie (sociedad restringida de personas que mantienen estrechas relaciones fundadas en intereses comunes) al raout (gran recepción mundana) La escritura de este tipo de crónicas era muy difícil y reclamaba un periodista de mundo y muy experimentado, ya que la principal dificultad para contar los cotorreos era hacerlo con la sutileza suficiente como para no herir sensibilidades.
Una buena parte de su casco urbano está ubicado en la falda del cotarro de El Castillo, en cuya cima existió, hace mucho tiempo, una imponente fortaleza medieval.
Los orígenes de Baltanás se remotan a la llegada de las legiones romanas a la Meseta Norte, donde existió un castro vacceo en el actual cotarro de El Castillo.
Los arqueólogos no han mostrado el mínimo interés por Cantalejo; pero unas elementales prospecciones de superficie nos han suministrado suficientes materiales para corroborar la existencia de algunos yacimientos de tiempos romanos en el municipio de Cantalejo, como el Cotarro de Carragolván, Los Sotillos y restos arqueológicos de Guerreros pertenecen a la época tardorromana, siglos V-VI probablemente, y son vestigios de una villa rústica romana.
Entonces no alborotó el cotarro, sino que muy tranquilamente anunció a la Real Audiencia que no sentándole bien los aires de Lima y necesitando su salud de los cuidados de su hija única, la hermosa Ramona Abascal -que recientemente casada con el brigadier Pereira había partido para España-, se dignase apoyar la renuncia que iba a dirigir a la corte.