cosquillas


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cosquillas

1. s. f. pl. Sensación nerviosa y espasmódica experimentada en algunas partes del cuerpo provocada por roce y que provoca la risa involuntariamente les hizo cosquillas hasta que rompieron a reír.
2. buscarle a alguien las cosquillas coloquial Buscar la manera de enfadar o irritar a una persona le dijo que no le buscase las cosquillas o si no se las vería con él.
3. hacer algo cosquillas a alguien coloquial Gustarle, atraerle pensar en ella le hacía cosquillas.

cosquillas

 
f. pl. Sensación que produce sobre ciertas partes del cuerpo una sucesión rápida de toques ligeros y que provoca involuntariamente la risa.
Buscarle a uno las cosquillas. loc. fig.Impacientarle.

cosquillas

(kos'kiʎas)
sustantivo femenino plural
efecto que experimenta el cuerpo al ser rozado por algo o alguien provocando risa Tengo cosquillas en los pies.
Sinónimos

cosquillas


buscar las cosquillas locución (col.)provocar.
Traducciones

cosquillas

tickle

cosquillas

kitzeln

cosquillas

kietelen

cosquillas

cócegas

cosquillas

دغدغة

cosquillas

гъдел

cosquillas

SFPLtickling, tickling sensation
buscar las cosquillas a algnto tease sb
me hace cosquillasit tickles
hacer cosquillas a algnto tickle sb
siento cosquillas en el piemy foot tickles
tener cosquillasto be ticklish
no sufre cosquillas tiene malas cosquillashe's touchy, he can't take a joke

cosquillas

f., pl. tickle, tickling;
hacer ___to tickle;
tener ___to be ticklish.

cosquillas

fpl tickling
Ejemplos ?
¡Avanza, cojitranco!«, gritó su terrible voz, »¡avanza, perezoso, impostor, rostro pálido! ¡Que no te haga yo cosquillas con mi talón!
-Pos ya sé quién es la que usté dice, lo que yo no sé es si esa gachí es blanda de corazón y si se ríe u no se ríe cuando se le jace cosquillas.
El cisne presumía su pelaje de pura sangre y le daba mucha risa cuando el viento lo acariciaba, pues, decía, le hacía sentir cosquillas.
-Sí, ya sé lo que estás pensando- exclamó levemente molesta, ante mi boquiabierto silencio, pero siempre con su sonriente beneplácito.- Aunque se haya dicho que fui un adolescente pre-bigotón disfrazado de mademoiselle, no fui un travesti ni novio de Da’Vinci. Ni me estaban metiendo el dedo por debajo haciéndome cosquillas.
Conocile en el metal de la voz, y el alma llena de cosquillas amorosas la dije: «Hermana perrenga, duélete de Santarén que en ti desde ayer desea dar dos nietos a Mahoma, que vayan después a Meca.
Mientras esto hacía, el dragón de un flanco le acariciaba las piernas y el otro le hacía cosquillas en el seno, cuando ya no era que le pellizcaba alguna forma más mórbida, diciendo: “luna llena!”.
Morales y el cura, por cosquillas de Morales y dignidad del párroco, habían estado sin verse dos o tres años; pero le había convenido al cacique una reconciliación, y el clérigo se había apresurado a admitirla, por caridad y espíritu sinceramente humilde.
De vez en cuando salía una pobre candela romana; entonces la muchedumbre con la boca abierta, lanzaba un clamor en el que se mezclaba el grito de las mujeres, a las que hacían cosquillas en la cintura aprovechando la oscuridad.
A sus damas respectivas les hicieron cosquillas con piñas de abeto que llevaban en el bolsillo; luego se quitaron las botas para estar más cómodos y se las dieron a guardar.
El canto sagrado, las luces en los altares, el recogimiento profundo de los fieles, la claridad del sol penetrando por los ventanales a dejar chispas, halos y colores en los vidrios y en el metal de las molduras y de las efigies, todo había cobrado ante sus sentidos una gracia adorable, un encanto tan fresco y hechizador, que le colmaba de bienestar, elevándolo y haciéndolo ligero, ingrávido y alado, sacudiéndole, haciéndole cosquillas y despertando una vibración incontenible en sus nervios.
-Pues mire usté, que me den una puñalá si no es la vez primera que me falla esta chirigota, que llevo ya la mar de años de emplearla con la mar de güen resultao. -Pos cuando me trompiece usté otra vez, me la dice usté de nuevo, a ver si entonces me jace más cosquillas que hoy me ha jecho.
La mirada que Fernando dejó caer, sin quererlo, dentro de aquellos, que se le antojaban dos cañones, debía de ir llena de la expresión de aquellas nuevas, profundas, tiernas y dulces emociones que procuré describir a su tiempo; porque Cristina, al recogerla dentro de sus gemelos, y sentirla pasar por la retina al alma, quedose como espantada de gozar placer tan intenso en regiones de su ser en que jamás había sentido más que unas ligeras cosquillas.