cosmos


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cosmos

(Del lat. cosmos < gr. kosmos, orden, estructura, mundo, universo.)
1. s. m. ASTRONOMÍA Universo, conjunto de todo lo que existe considerado como un todo armonioso y ordenado investigación sobre el origen del cosmos. mundo caos
2. ASTRONOMÍA culto Espacio exterior a la Tierra.
NOTA: En plural: cosmos

cosmos

 
m. Universo concebido como un todo ordenado, por oposición a caos.
Mundo (cosas creadas).

cosmos

('kozmos)
sustantivo masculino
1. conjunto de todo lo creado concebido como un todo ordenado exploración del cosmos
2. equilibrio y unidad en el mundo La palabra cosmos se usa como antítesis del caos.
Sinónimos

cosmos

sustantivo masculino
Traducciones

cosmos

cosmos

cosmos

Kosmos

cosmos

cosmos

cosmos

cosmos

cosmos

الكون

cosmos

Космос

cosmos

宇宙

cosmos

宇宙

cosmos

Cosmos

cosmos

コスモス

cosmos

코스모스

cosmos

Cosmos

cosmos

SM INVcosmos
Ejemplos ?
En términos de materia, supongo que la cosa que Ammi describió puede ser llamada un gas, pero aquel gas obedecía a unas leyes que no son de nuestro cosmos.
Y Lénica, viudez de las alturas, tomó sus sietes velos astronautas y alzó su desnudez enredadera para abrazarse al cosmos entre flamas.
Cantemos a la voluntad, cantemos al deber y unidos trabajemos sin descanso y sin cesar para que mañana, al brotar la aurora, al surgir el nuevo sol, nada perturbe la tranquilidad y el cosmos conquistemos.
Padres-Madres de mi cosmos trascendente, por ustedes ofrezco mis votos de ternura; hijos iluminados del Teotl tlatoanis del conocimiento que me prodigaron la sabia palabra coronada en sus desvelos, diáfana en mi mente agradecida; regocijo del encuentro bendecido.
195 las que a mí, ah triste, de mis extremas medulas a proferir se me obliga, desvalida, ardiente, de amente furor ciega, las cuales, puesto que verdaderas nacen de mi pecho más hondo, vosotras no queráis sufrir que el luto se desvanezca nuestro, sino que con la misma mente que sola Teseo a mí me abandonó, 200 con tal mente, diosas, se manche de muerte a sí y a los suyos.” Después que de su afligido pecho vertió estas voces, suplicio por unas salvajes acciones demandando ansiosa, asintió con su invicto numen de los celestes el regidor, con cuyo movimiento la tierra, y hórridas retemblaron 205 las superficies, y sus rielantes estrellas sacudió el cosmos.
Y ante hombres y mujeres redivivos, malvados del poder y la hipócrita política, agiotistas de las hambres y el abuso, calañas del engaño y las promesas, falsarios de divinas esperanzas, impíos tiranos, atónitas quedarán las multitudes, temblorosas de la furia arrasadora que hará vomitar todas sus pestes ante el jueceo supremo, -¡Ohuaya Teotl!- el castigo a sus falacias usureras. El Libro en que todo se contiene, -hojas abiertas del cosmos- para juzgar al mundo se abrirá como hidrógeno explosivo.
No sabemos cómo están fabricados los habitantes de otros planetas y cuál sea su índole; pero si nosotros cumpliéramos bien con esta misión de la Naturaleza, podríamos gloriarnos de ocupar entre nuestros vecinos del Cosmos un rango nada insignificante.
66 Quien todas las luces distinguió del gran cosmos, quien de las estrellas los ortos reveló y sus óbitos, cómo el flámeo brillo del arrebatador sol se oscurece, cómo se retiran en tiempos las estrellas ciertos, cómo a Trivia, furtivamente por las latmias rocas relegándola, 5 un dulce amor de su órbita la revoca aérea: el mismo a mí, aquel Conón, en el celeste umbral me vio: de la cabeza de Berenice la melena, fulgiendo con claror, a mí, a quien ella, a todos los dioses, sus flexibles brazos tendiendo, prometió, 10 en el tiempo en que el rey, por su nuevo himeneo acrecido, a devastar las fronteras asirias había ido, dulces portando las huellas de la nocturna riña, la que por unos virgíneos despojos había sostenido.
La transformación del ser humano en un ser divinamente cósmico, había costado sin duda, un gran dolor, pero los seres paridos enorgullecían a los dioses del cosmos.
Si a Magdalena absolviste, -alegradora de todos- -ahuianime- y atendiste al ladrón arrepentido para llevarlo a los trece cielos del cosmos, infúndeme otra vez las esperanzas de esparcir las herencias de sus huertos y el cultivo de sus lares.
Durante incalculables milenios el TEOTL, IPALNEMOHUANI, se encontró solo, desnudo de apariencias, emanando extraños vapores y gases, hasta que sin saber cuándo, explotó aterrante, como despidiendo rayos de fuego hacia el cosmos, irradiando luces; chispeando por doquiera; centellante, eléctrica y magnética, cual gigantesca culebra enfurecida.
La organización económico–política de nuestros ancestros, cimentada en la producción colectiva del calpulli (casa de todos) para construir la superestructura ideológica–guía del Tloque–Nahuaque, todos juntos y cercanos, unidos como los dedos de la mano para el perfeccionamiento de la unidad dialéctica humano–naturaleza–cosmos.