corzo

(redireccionado de corzas)

corzo, a

(Derivado de *corzar < lat. vulgar curtiare < curtus, truncado.)
s. ZOOLOGÍA Rumiante que vive en Europa y Asia, perteneciente a la familia cérvidos, de astas erectas adornadas con numerosas protuberancias.
NOTA: Nombre científico: (Capreolus capreolus.)

corzo -za

 
m. f. zool. Mamífero artiodáctilo de la familia cérvidos (Capreolus capreolus), algo mayor que la cabra, de cola corta, pelaje gris rojizo, y cuernas pequeñas. Vive en Europa.
Traducciones

corzo

roe

corzo

Reh

corzo

/a SM/Froe deer
Ejemplos ?
Dos corzas que siguen idéntica senda, dos garzas que llevan un viento al volar, dos flores que aroman la misma vivienda, dos bracas que llevan un rumbo en el mar; eso eran entonces el canto y el cuento que al par producía mi voz con su aliento: y siempre en su cuento se oía su canto, y siempre del canto y el cuento algún tanto tenían a un tiempo leyenda y cantar: y siempre de un cuento su canto era prenda, y siempre su canto paraba en leyenda, y siempre su cuento paraba en cantar.
"No cabe duda que todo eso de hablar las corzas es pura aprensión de Esteban, que es un completo mentecato, decía entre si el joven montero mientras que, jinete en un poderoso alazán, seguía a paso el palafrén de Constanza, la cual también parecía mostrarse un tanto distraída y silenciosa, y retirada del tropel de los cazadores, apenas tomaba parte en la fiesta, pero, ¿quién dice que en lo que se refiere a ese simple no existirá algo de verdad?, prosiguió pensando el mancebo.
Después que se hubo desvanecido, con mucha precaución apartó un poco las ramas, y no sin experimentar algún sobresalto, vio aparecer las corzas, que en tropel y salvando los matorrales con ligereza increíble unas veces deteniéndose como a escuchar otras, jugueteaban entre sí ya escondiéndose entre la espesura, ya saliendo nuevamente a la senda, bajaban del monte en dirección al remanso del río.
Aunque el joven se sentía dispuesto a ver en cuando le rodeaba algo de sobrenatural y maravilloso, la verdad del caso era que, prescindiendo de la momentánea alucinación que turbó un instante sus sentidos, fingiéndole músicas, rumores y palabras, ni en la forma de las corzas, ni en sus movimientos, ni en los cortos bramidos con que parecían llamarse, había nada con que no debiese estar ya muy familiarizado un cazador práctico en esta clase de expediciones nocturnas.
El encanto se rompió, desvanecióse todo como el humo, y al bullicioso tropel con las tímidas corzas, sorprendidas en lo mejor de sus nocturno juegos, huían espantadas de su presencia, una por aquí, otra por allá, cuál salvando de un salto los matorrales, cuál ganando a todo correr la trocha del monte.
El canal continúa por el acueducto de la Cerca de Gabino, con 5 arcos, el túnel de Tejera Vieja (196 m) y el largo túnel del Patatero (755 m), pasando a continuación por el acueducto del Puente del Palo, con 7 arcos, atravesando a continuación el arroyo Patatero, y salvando dos pequeñas estribaciones por el túnel de Corzas (91 m), la almenara de las Huertas, y el túnel del Colmenar (83 m), pasando poco después por el túnel de Valdeondeguillas (395 m), llegando ya a la cuenca del río Guadalix.
Exhibe 80 mixtas sobre cartulina, entre ellas Garza cruz, Pez blanco, El ciego y La rata en el queso; esta última fue adquirida por Luis Corzas y Aragón.
Sus amigos son pocos, ya no hace esas fiestas semanales a las que, en los años sesenta, asistía "medio México, todos los intelectuales de la ciudad, desde mis amigos pintores como Francisco Corzas, Arnaldo Cohen, y Salvador Elizondo, a Paulina Lavista, o Alejandro Jodorowski, o Emilio El Tigre Azcárraga, que siempre me trató como rey.
Sin embargo, Bassi continuó creando arte, pintando su primer mural, realizado en una pared de la prisión con la colaboración de Rafael Coronel, Francisco Corzas, José Luis Cuevas y Alberto Gironella.
El primero lo realizó estando en la prisión de Acapulco, en colaboración con Alberto Gironella, José Luis Cuevas, Rafael Coronel y Francisco Corzas en 1969 llamado Primero mi patria, luego mi vida.
Mantuvo una carrera activa a pesar de estar encarcelada, pintando su primer mural dentro de la prisión en Acapulco, con el apoyo de Alberto Gironella, José Luis Cuevas, Rafael Coronel y Francisco Corzas.
Por desavenencias con esta última, un año después abandona las clases de dibujo; sin embargo, continua asistiendo con frecuencia a la Esmeralda. Aquí nace su amistad con Francisco Corzas.