cortinaje

cortinaje

s. m. Juego de cortinas al correr los cortinajes dejó la estancia en la penumbra.

cortinaje

 
m. Conjunto o juego de cortinas.

cortinaje

(koɾti'naxe)
sustantivo masculino
conjunto de colgaduras de tela que sirven para adornar confección fina de cortinajes
Traducciones

cortinaje

cortinaggio
Ejemplos ?
(179) Y al través de cada pliegue Del cortinaje ostentoso De su lecho, un horroroso Espectro aguardando está; Y en vano cierra los párpados, Que bajo forma distinta En sus pupilas se pinta Mas espantoso quizá.
Todo esto lo veía y notaba la lavanderilla, que, sin ser vista ni oída, había seguido a aquellos señores y estaba escondida en el comedor detrás de un cortinaje.
María Rosario alzóse con la niña en brazos, y como una sombra silenciosa y pálida atravesó el salón. Yo acudí presuroso a levantar el cortinaje de la puerta.
No a mullir vuestras almohadas, No a daros santos consuelos, Derramando en vuestras tumbas Las flores de los recuerdos; No a reconocer su nada En los despojos del tiempo, No a ver lo que sois vosotros, Para ver lo que son ellos; Que aunque un espejo es la tumba, Cubrir su cristal supieron Con velos de mármol y oro, Cuyo cortinaje espeso, Robando al cristal las luces, Impide que, a sus reflejos, El vidrio fatal les pinte El polvo donde nacieron.
Entrambos los crepúsculos clarean, Mientras al sol rodean Ráfagas anchas de color sangriento; Y al irse y al venir, su última tinta Ese triste color siniestro pinta En el confín del azulado viento. - VIII - ¿Qué guarda ese rojizo cortinaje En los remates de la luz prendido?
Entretanto que el nuevo virrey venía lentamente avanzando camino, el Cabildo se ocupaba en disponer, frente a la iglesia de Monserrate, la construcción de un arco y de un teatro o tabladillo con balaustrada, cortinaje de terciopelo con flecadura de oro, sitial y sillón bajo dosel con las armas de España.
El cielo estaba azul y sereno, y sólo se divisaba, allá, en los últimos confines del Occidente, flotante grupo de brillantes celajes, cual magnífico cortinaje de encendida grana, que decoraba el dorado pórtico por donde pronto veríamos desaparecer al padre de la luz.
Cuando los perseguidores se alejaron después de registrar mucho, salió Amado de su escondite y, viendo la ventana abierta y la azotea delante, arrancó un grueso y largo cordón de seda que recogía el cortinaje de su lecho, lo ató al balaustre y se descolgó por él hasta el pie del castillo, desde donde, y como si tuviera alas en los talones, emprendió a correr y no paró hasta la cabaña de Ignoto.
Rasgó la duquesa el tosco sobre, y aún no lo había desdoblado, cuando se oyeron pisadas de botas rechinantes y varoniles en el pasillo, y una faz correcta, patilluda, apareció entre los pliegues del cortinaje, y una voz que apoyaba mucho en las erres preguntó: -¿Estás visible, hija?
-Infeliz, yo vi las puertas de la casa... -¡Acaba ya! -¡Con un cortinaje negro y abiertas de par en par...! -¡Bendito seas, Dios mío, acato tu voluntad...!
Iba yo a replicar, pero en aquel momento una mano levantó el majestuoso cortinaje de terciopelo carmesí: -Perdonad que os moleste, joven caballero.
I Cada vez que en la cumbre desolada de la ardua cordillera, y tras hondo angustioso paroxismo, como caliente lágrima postrera, brota de las entrañas del abismo misterioso raudal, germen naciente de turbio lago, caudaloso río, ronca cascada o bramador torrente, pardas nubes descienden a tejerle caprichoso y movible cortinaje, y abandonan los negros huracanes sus lóbregas cavernas para arrullar con cántico salvaje su sueño, y en señal de regocijo, sobre muros de nieves sempiternas, desplegan, combatientes del vacío, taciturnos guardianes del infinito páramo sombrío, sus flámulas de fuego los volcanes!