Ejemplos ?
Murió en la madrugada del 5 de octubre de 1940. Dejó inconcluso el último episodio de La coronela y dejó sin orquestar toda la obra.
A partir de ahí comienza el desarrollo de un poblado en las faldas de este risco, al amparo de una fuente que aún continúa manando agua en la actualidad (aunque en poca cantidad), dando lugar a la Hacienda llamada de La Fuente dentro de cuyos límites se alzó la Ermita de Nuestra Señora de La Concepción (s.XVI, siendo reformada en el s.XX) que alberga una imagen de la Virgen María de autor anónimo y posiblemente procedente de las antiguas colonias españolas en América. Otras Haciendas de este lugar son: El Cuchillo, La Era y La Coronela.
El archiduque Carlos de Austria, pretendiente al trono de España (Carlos III para los austriacistas) otorgó el título de condado de Claramunt a José Antonio de Ribera y de Espuny-Claramunt, señor de Torre de Claramunt y jefe cabeza de la casa de Claramunt en aquella época y ferviente austriacista, por sus grandes esfuerzo y lucha en favor de su causa. José Antonio de Ribera y de Espuny fue Capitán de la coronela de Barcelona.
En mayo de 1940, Revueltas aceptó la propuesta para realizar la música de una coreografía inspirada en los grabados de José Guadalupe Posada. La coronela, su único ballet de grandes proporciones, abriría una nueva etapa en su producción.
En dicha batalla, las tropas patriotas combatieron con la coronela del ejército y con la bandera del Ejército de los Andes, inspirada en la bandera de Argentina —no hay datos para saber si usaron la enseña azul-blanca-amarilla; en su relato de la batalla, Bartolomé Mitre omitió por completo este detalle—.
Pese a haber derramado su sangre por la independencia desde que era un adolescente de quince años, de haber derrotado al último Virrey de América en Ayacucho, y al carácter vitalicio de la presidencia que ejercía, cuando se marchaba de la capital fue abucheado por la población, incidente en el cual, se cuenta, la Coronela Juana Azurduy de Padilla escupió en la cara a uno de los conspiradores, Casimiro Olañeta, para significar su disgusto con el trato que le daban.
De él destacan dos: la Plaza Mayor alrededor de la cual se construyó "Aspe el Nuevo"; y la Plaza de San Juan entorno a la que gira la expansión del Casco Antiguo. Pero junto a ellas, podemos encontrar otras plazas como la de San Pascual, San José, Santa Bárbara o la de la calle Coronela.
Se realizó una primera orquestación de La coronela por Candelario Huízar y Blas Galindo, la cual se perdió. La orquestación actual es de Hernández Moncada y Limantour.
En aquellos tiempos hasta las mujeres investían clase militar y se llamaban la generala, la brigadiera, la coronela, la comandanta y la capitana, que a tenientes y alféreces no se acordaba real licencia para contraer matrimonio.
Le quiero agradecer al general Bruce Carlson, comandante del Comando de Servicios de Infraestructura de la Fuerza Aérea, a la coronela Colleen Ryan y a todos los que visten el uniforme.
Estas mismas lenguas, que pertenecen a ese grupo heterogéneo y multiforme que se llama público, son las que más consumen la paciencia de doña Calixta, que no es sorda, con ciertas voces que hacen correr, interpretando maliciosamente hasta los actos más triviales de la familia de la coronela.
La coronela, no sabiendo ya cómo tapar el resuello a aquel ganso, le echa encima toda la ropa del colgador y hasta las sillas, y se vuelve a la sala; pero su hijo, derribando al suelo de un respingo todos los trastos que le sofocaban, coge una bota, tira con ella a su madre y la pega en el occipucio, en el instante en que esta atribulada mujer abría la puerta de la alcoba.