corona de Castilla

Castilla, corona de

 
hist. Estado originariamente constituido por la definitiva unión de los reinos de Castilla y León (con el antiguo reino de Galicia) en 1230, bajo Fernando III, y por el conjunto de tierras conquistadas a los musulmanes por ambos reinos. Las grandes conquistas andaluzas de Fernando III ampliaron considerablemente los territorios de la corona, a la que paulatinamente se añadieron otros muchos señoríos y condados.
Ejemplos ?
Diego de Mendoza, derrotado por los insurrectos en Gandía; socorrió a Játiva, Albaida y Alcira; recuperó á Valencia, y obtuvo, en virtud de estos méritos, su incorporación a la corona de Castilla.
Desde que en el último tercio del siglo XIV el señor de Vizcaya heredó la corona de Castilla con el nombre de don Juan I y los monarcas castellanos fueron sucediendo en el señorío de Vizcaya, estos monarcas bajaban a fomentar sus reinados a jurar las libertades del señorío al pie del árbol de Guernica, en la iglesia de San Hemeterio y San Celedonio de Larrabezúa y en la Santa Eugenia de Bermeo, frontera a ::los anchos muros del solar de Ercilla, ::solar antes fundado que la villa como dijo el insigne cantor de La Araucana.
diversos Consejos en su corte que son supremos, unos respecto de las provincias y reinos que gobiernan, otros respecto de algunas materias que particularmente les están cometidas por V. Majd. en esta Corona de Castilla. En ellos está representado V.
Fue el nativo con esta Corona de Castilla; en él se entiende que se trataba todo género de materias, así de justicia como de guerra, gracia y gobierno porque en todas se aconsejaban los señores reyes con personas que tenían señaladas para ello, que por eso se llamaban de su Consejo.
Una ley de las iniciales del período de Carlos V (la Real Cédula de 1519) que nunca fue modificada ni cayó en desuso, ley que ha sido invocada, y no sin razón, como precedente el más antiguo y sólido de la doctrina o actitud de Monroe porque puso el cimiento de la llamada “política de los dos hemisferios”, autodenegó al Rey y a sus sucesores en la corona de Castilla, la potestad de disposición sobre las Islas y Tierras comprendidas oficialmente bajo el nombre de Reyno de Indias.
El día 15 de julio del año de 1808, cerrará el círculo de los timbres de Venezuela, cuando recuerde el acendrado patriotismo con que, para eterno oprobio de la perfidia, juró conservar a la corona de Castilla íntegra, fiel y tranquila esta preciosa porción de su patrimonio.
Y continúa: “ Y mandamos que en ningún tiempo puedan ser separadas de nuestra real corona de Castilla, desunidas (nótese) ni divididas en todo o en parte ni a favor de ninguna persona.
Las leyes de Indias declararon que la América era una parte o accesión de la corona de Castilla, de la que jamás pudiera dividirse; yo no alcanzo los principios legítimos de esta decisión; pero la rendición de Castilla al yugo de un usurpador, dividió nuestras provincias de aquel reino; nuestros pueblos entraron felizmente al goce de unos derechos que desde la conquista habían estado sofocados; estos derechos se derivan esencialmente de la calidad de pueblos, y cada uno tiene los suyos, enteramente iguales y diferentes de los demás.
l Catastro de Ensenada () fue una minuciosa averiguación pre-estadística de la Corona de Castilla en el reinado de Fernando VI (1749), impulsada por el Marqués de la Ensenada.
Es notorio, y sabéis señores, mejor que yo, que la corona de Castilla con su dinero y su gente hizo la conquista de las Américas.
Una ley de las iniciales del período de Carlos V (la Real Cédula de 1519) que nunca fue modificada ni cayó en desuso, ley que ha sido invocada, y no sin razón, como precedente el más antiguo y sólido de la doctrina o actitud de Monroe porque puso el cimiento de la que ha sido llamada “ política de los dos hemisferios ”, autodenegó al Rey y a sus sucesores en la corona de Castilla, la potestad de disposición sobre las Islas y Tierras comprendidas ya entonces oficialmente bajo el nombre de Reyno de Indias.
Violencia acerca de los soldados en la corona de Castilla en el siglo XVI, in Guerra y sociedad en la Monarquia hispanica, Madrid, CSIC, 2006, tome II, 1024 p., pp.