corneta

corneta

(Derivado de cuerno.)
1. s. f. MÚSICA Instrumento musical de viento formado por un tubo de metal en forma cónica enroscado, que se ensancha a modo de campana.
2. MILITAR Instrumento musical, parecido al clarín, usado en el ejército para los toques oficiales. cornetín
3. Cuerno que usan los porqueros para llamar al ganado de cerda.
4. s. m. y f. MÚSICA Persona que toca estos instrumentos el corneta era el más joven de los soldados.
5. corneta acústica Trompetilla, instrumento que usan los sordos para mejorar la audición.
6. corneta de llaves MÚSICA Instrumento musical de viento que tiene el tubo de metal provisto de agujeros que se abren y cierran por medio de llaves.
7. corneta de monte CAZA Trompa usada por los cazadores.

corneta

 
f. mús. Instrumento músico de viento parecido al clarín.
Bandera terminada en dos farpas y con una escotadura angular en medio de ellas.
corneta acústica p. anal.Trompetilla (aparato).
com. Persona que toca la corneta.

corneta

(koɾ'neta)
sustantivo femenino
1. música instrumento musical de viento formado por un tubo de metal en forma cónica La corneta se utiliza en bandas y para ciertos toques militares en el ejército.
2. professions persona que toca este instrumento Aquel soldado era la corneta de la compañía.
Traducciones

corneta

cornet, bugle

corneta

بُوق

corneta

kornet

corneta

kornet

corneta

Kornett

corneta

kornetti

corneta

kornet

corneta

コルネット

corneta

코넷

corneta

kornet

corneta

kornett

corneta

kornet

corneta

corneta

corneta

glasstrut

corneta

แตรทองเหลืองขนาดเล็ก

corneta

kornet

corneta

kèn cornet

corneta

短号

corneta

A. SF (= instrumento) → bugle (Caribe) (Aut) → horn
corneta acústicaear trumpet
corneta de llavescornet
corneta de montehunting horn
B. SMFbugler, cornet player
Ejemplos ?
Estéban, Cabo Segundo Anacleto Alarcón, Cabo Segundo Fidel Calvo, Corneta José Vargas, Tambor Agustín Salas, Soldados: Mariano Unga, Fidel Talavera, Pedro Zevallos, Benito Fernández, Hipólito Beltrán, Guillermo Barrios, José Calderón, Celestino Valdivia, Tomás Flores, Mariano Zegarra, Pablo Soto, Mariano Vilcahuamán, Manuel Borja, Víctor Vargas, Ambrosio Fernández, Narciso Castillo, Francisco Gutiérrez y Faustino Falconí.
-Me moriré aquí de disgusto, si no me dejas salir, la contestó; cuando oigo la corneta de la caza, me parece que se me van los pies.
He de tomar aliento -. Y se puso a cantar de tal forma, que no parecía sino una corneta de latón. Daba gusto oírlo - al gallo, entendámonos -.
Escuchadlo cuando canta, ¡deliciosa música! Dondequiera que esté se oye, ¡vaya corneta! ¡Si saltase aquí y se me comiese troncho y todo, qué muerte tan gloriosa!», suspiró el pepino.
Al día siguiente ya cruzamos un bosque de ébano; luego descendimos a un valle, y al cruzar un río cenagoso un cocodrilo, que tenía la misma cabeza conformada que una corneta, atrapó por una pantorilla a un carguero y se lo llevó aguas adentro, y pudimos ver cuando otro cocodrilo, precipitándose sobre él, le llevó un brazo.
Anochecía y los vidrios llorosos de la ventana dejaban ver sobre el perfil incierto de los montes, la mancha de la nieve argentada por la luna. Se oía lejano el toque de una corneta, Sor Simona me dijo: —Los soldados que vinieron con usted han hecho verdaderos horrores.
--¡Recuerde V. que es mi día, papá abuelo!... --¡Viva! ¡Viva! ¡Ya está aquí la corneta! --Sí, ¡que toque! --Un vals.... --No..., ¡una polca!...
Y en el teatro de los anamitas, los cómicos vestidos de panteras y de generales, cuentan, saltando y aullando, tirándose las plumas de la cabeza y dando vueltas, la historia del príncipe que fue de visita al palacio de un ambicioso, y bebió una taza de té envenenado. Pero ya es de noche, y hora de irse a pensar, y los clarines, con su corneta de bronce, tocan a retirada.
--Sí..., sí..., ¡fandango! ¡Baile nacional! --Lo siento mucho, hijos míos; pero no me es posible tocar la corneta. --¡Usted, tan amable!...
La mañana luctuosa en que fue preciso entregar las armas, como acertase a pasar don Juan Boina, que volvía de misa, y fuese visto por un grupo de milicianos, hubo dos o tres silbidos, se cantó el trágala, y el corneta de la compañía se destacó a pintarle con tiza un borrico en la espalda del raglán que ya gastaba entonces.
Todos los semblantes se entristecieron súbitamente al escuchar estas palabras. --¡Oh!... ¡Si supierais a qué costa aprendí a tocar la corneta!...--añadió el viejo. --¡La historia!
En cuanto al obispo, con las nalgas de Adelaida sobre su nariz y la verga del hombre en su boca, se divertía haciendo lanzar pedos a la joven, mientras Curval, de pie, haciendo soplar su enorme corneta a Hébé eyaculaba locamente.